Felíz día de la Mujer!…. O un día cualquiera más?

CHICAS DE AVIGNON

“Hoy 8 de Marzo no se celebra nada… se conmemora la muerte de 120 mujeres que realizaban una huelga…. ” Reza un post de Facebook.

Felíz día! Dice un muchacho a su compañera de trabajo, y recibe de la misma una mirada fulminante y la siguiente respuesta… “Todos los días soy mujer”….

Como mujer uruguaya y latinoamericana, que ha tenido la posibilidad de formarse profesionalmente y compartir todos los ámbitos posibles (que me han interesado) con hombres, me da un poco de tristeza tanto el feminismo como el machismo exacerbado.

Hombres y mujeres somos diferentes, y ser diferentes no es ser menos ni más, es simplemente una realidad que hace posible desde nuestra reproducción como especie hasta el enriquecimiento que dicha diferencia produce en los ámbitos donde se planifica, toman decisiones y promueven acciones sociales, culturales, productivas y políticas de cualquier clase.

Sentimos, observamos, priorizamos, consideramos, y actuamos diferente. Ciertamente podemos hacer lo mismo en casi todos los ámbitos, pero lo haremos de diferente manera.

No somos iguales, ni deberíamos querer serlo porque en la diferencia está el valor propio de cada género.

Una mujer está orgánicamente constituida para producir y cuidar la vida, y tiene una fortaleza de espíritu que difícilmente se encuentra en el hombre, y que no pasa por realizar o no las tareas socio-culturalmente destinadas a la mujer. El hombre puede hacer exactamente las mismas tareas que nosotras, salvo parir, pero lo hará de forma diferente, con otras prioridades, con otras valoraciones y no por ello mejor o peor, simplemente diferente. La mujer en cambio, instintivamente realizará las  tareas que le son propias al género con más eficiencia puesto que ancestralmente desarrolló las habilidades necesarias para ello.

El hombre, está orgánicamente constituido para ser el proveedor en todo sentido, su fortaleza física le brinda la posibilidad de no necesitar más que su cuerpo para poder proveer de abrigo, y seguridad alimento a su prole. Con la diversificación de la producción a lo largo de los años, y con la inclusión en el mercado laboral de la mujer, un poco por necesidad (incremento de familias monoparentales) y otro poco por la universalización de la educación y por lo tanto la elevación de las posibilidades de la mujer de transformarse en proveedora adicional constatamos que la mujer también puede realizar las mismas tareas que el hombre, salvo las que dependen únicamente de la fortaleza y resistencia física, y también las realizará de forma diferente con otras prioridades, con otras valoraciones y no por ello mejor o peor, simplemente diferente. En las tareas de resistencia física, propiamente dichas, el hombre será más eficiente debido a su constitución.

La máxima “A igual tarea, igual remuneración” es un principio básico de la gestión de personas, en el ámbito laboral, no es un reclamo de género, nunca lo fue y no debe plantearse desde ese punto de vista.

No es coherente que quien reclama que se le pague igual que a los hombres, en base al supuesto principio de equidad de  género, pida también extensión de la licencia maternal, días para la realización de exámenes ginecológicos, etc. y flexibilidad horaria para ocuparse de los hijos,  destacando la diferencia existente entre los géneros.

No es coherente  que quien reivindica la igualdad de género, solicite una pena diferencial entre el homicidio y el femicidio, que plantee un derecho diferencial (progenitor-progenitora) ante la decisión de un aborto o el trato diferencial en el servicio público de transporte.

No somos iguales,  dejemos de plantear como mujeres, una posición que resulta indefendible por el simple hecho que no estamos dispuestas a ceder las oportunidades de beneficio por las mal planteadas reivindicaciones de género.

No somos iguales, y deberíamos plantear nuestras reivindicaciones respecto a las oportunidades laborales, legales, políticas  y sociales desde la desigualdad de género en lo que concierne a beneficios especiales, y desde la igualdad de tareas y tiempo de desempeño en lo que requiere a compensaciones.

El patriarcado (traducido “machismo”) en las sociedades latinoamericanas no es más que una condición antropológica como primates evolucionados que somos. La supremacía física del macho en casi todas las especies animales,  le hace el conductor y protector de la manada. Si bien hay unas pocas sociedades reconocidas como “matriarcales” (los Mosuo en China, Los Minangkabov en Sumatra, los Akan en Ghana, los Bribri en Costa Rica y los Gara en India, las mismas se originaron en forma accidental  por falta de hombres en la línea sucesoria y de allí el poder y la propiedad se comienza a transmitir por línea femenina en la mayoría de los casos, sin embargo, las funciones de los hombres en las mismas sigue las premisas de provisión y protección.

No hay nada que me enorgullezca más como mujer que las diferenciación funcional de género que hacen especial mi existencia y diario vivir como progenitora y cuidadora de mi familia, como proveedora y como creadora así como también las diferencias físicas que me permiten atraer, seducir y amar al hombre en ese juego maravilloso que constituye un pequeño eslabón de la cadena de vida y el infinito universo.

Y sí, es verdad, el 8 de marzo de 1857, en Nueva York, trabajadoras de la industria textil hacen la primer huelga para reducir las 12 horas diarias de trabajo y exigir un salario acorde al que percibían los hombres por igual tarea (60% más). Fatalmente el mismo día pero en 1908, 40.000 mujeres realizan una huelga con ocupación en diferentes fábricas, reclamando igualdad de paga y denunciando la explotación infantil. Se estilaba sellar puertas y ventanas por parte de los industriales para evitar robo de mercadería y en la Cotton Textil Factory, en Washington Square estalla un incendio que se cobra la vida de 120 luchadoras.

Desde  1911, el 8 de Marzo se celebra el día de la Mujer trabajadora y a partir de 1975, las Naciones Unidas establece dicha fecha como El día de la Mujer.

Aquí en Uruguay las mujeres han ido ganando terreno en los diferentes ámbitos y queda mucho por hacer respecto al logro de igualdad de oportunidades reales. Ni aquellas mujeres lucharon por la equidad de género ni ninguna mujer hoy en día puede exigir una condición que no es naturalmente posible porque implica perder la esencia de su valía.

Todos los días somos mujeres, correcto.

Todos los días merecemos ser reconocidas en nuestra valía, correcto.

Simplemente, un día como hoy nos permite compartir y recibir mensajes hermosos que hablan de todas las cualidades, fortalezas y debilidades y otros tantos chistes que despiertan sonrisas cómplices, y por qué no, algún obsequio simbólico y no tanto que nos permite reconocer la estima que despierta nuestra condición en quienes nos aman y con suerte también amamos, así que aprendamos a recibir, con naturalidad y alegría y a no generar conceptos que no son posibles sostener, como la equidad de género.

Hagamos valer nuestro género en su totalidad sin pretender nada más que lo que es justo,  vayamos, sin descanso, por las oportunidades que nos corresponden desde nuestro propio lugar y por nuestras propias cualidades, no por la comparación en más o en menos respecto a la de ellos.

¿“Y cuando es el día de los hombres”?… suelen preguntar ellos…. Creo que deberían tenerlo, y también que si no ha sido así es porque no lo han querido ya que El Día “de todo y cualquier cosa” existe….

Un aplauso y mi reconocimiento a la mujeres que luchan por la equidad de oportunidades desde el reconocimiento y la valoración de su género, desde 1908 a hoy.

Muy feliz día para todas!.

Alimentado al enemigo con el que duermes. Las 5 actitudes que promueves si omites la compensación emocional de tus empleados

Hace unos días nos reunimos varios amigos a festejar el comienzo de este nuevo año. Solemos hacerlos dos o tres veces al año y por la imposibilidad de coordinar compromisos asumidos, la despedida de año se transformó en la bienvenida del presente

Luego de los acostumbrados intercambios de novedades sobre nuestras familias y recuerdos de anécdotas comunes, pasamos al tema laboral. Una de mis amigas, recientemente desocupada hizo la solicitud de… ya saben… “ Che, cualquier cosa que sepan…lo que sea… se me termina el seguro y necesito trabajar,…¡Además me estoy volviendo loca de estar en casa sin hacer nada!”

De inmediato, uno de nuestros amigos, profesional de carrera, le comenta…”Mira, allá (refiriéndose a la empresa donde se desempeña hace más de 10 años) están buscando personas  para varios puestos, pero recomendarte sería como mandarte a la horca, ¡Te arruino la vida!”… Los sueldos están bien, pero no tienes vida, te esclavizas, olvídate de tu esposo y los chicos, de disfrutar los fines de semana…” Y siguió con una larga lista de condiciones realmente negativas que no eran compensadas, sin duda, por un buen sueldo.

Lo primero que pensé es en “el” o “la” colega que estaba a cargo de cubrir las vacantes.

Cuando hablamos de reclutamiento, una de las variables más importantes a la hora de convocar es la reputación de la empresa para la cual se realiza el llamado, su marca empleadora.

A pesar de los kilómetros y kilómetros de escritura al respecto, horas y horas de disertación de referentes de gestión humana, muchas empresas minimizan su valor, centrando su objetivo en obtener la máxima productividad a partir de la ecuación lineal trabajo (tiempo de desempeño) / salario (compensación económica por tiempo de desempeño). Si esta es justa, no hay más que hablar.

Personalmente escucho decir a los directivos de algunas empresas frases como ¿Dónde van a trabajar que les paguen lo que nosotros? o ¡Por lo que gana debería trabajar el doble! Y aún otras frases célebres como… “Nosotros no podemos hacernos cargo de sus problemas…”, hablando de casos de inasistencia por enfermedad de familiares directos, o cambios de carácter o baja productividad originados en  problemas legales o económico-financieros inesperados, separación de pareja, etc.…. “Nuestros abuelos le dedicaban con orgullo su vida a una empresa y eran felices!.. Ahora exigen y exigen…!“

La realidad es que basando la relación laboral en un simple intercambio de valor, se deja de obtener el principal motor de toda organización, el compromiso. El compromiso supone un valor agregado indispensable, intangible, que redunda en beneficios tanto al interior como al exterior de la empresa. El compromiso pone en segundo plano la ecuación básica y elemental de trabajo/salario.

Nancy Puzio de Grace Place to Work en su artículo de Abril del año pasado resalta que “Cuando un colaborador forma parte de una organización en la cual cree y confía, se involucra no solo a nivel profesional, sino también a nivel personal. Esto lo lleva a interiorizarse con la misión de la organización e identificase con sus objetivos a partir de una implícita transformación en su manera de concebirla; ya no solo como un empleo sino como parte de su identidad, de su propia imagen privada y pública.”

agobiado

En una situación de “compensación neta de valor” sin  consideraciones emocionales, podemos esperar del colaborador las siguientes actitudes:

1.- Estará al pendiente de cualquier oportunidad laboral que se le presente, aun sacrificando salario por otros beneficios. Y estos son innumerables, por ejemplo: flexibilidad horaria, capacitación, cobertura de otras necesidades (seguros de salud, de riesgos o educación para la familia), y crecimiento profesional reconocimiento interno,  promoción, compensación y premios con propuestas de uso de tiempo libre, viajes, estadías, espacio para la distención o ejercicio, etc.

2.- La productividad irá reduciéndose a medida que pasa el tiempo y se reduce la motivación tanto para comenzar como para permanecer en proyectos de mediano y largo plazo.

3.- Será un crítico permanente de los procesos y políticas de la empresa, transformándose en un activo promotor del mal clima laboral en la organización.

4.- Se erigirá en detractor de la empresa no solo ante el cliente interno, sino el externo, dejando claro que sus limitaciones para la excelencia de su desempeño se encuentran en las propias condiciones de desempeño impuestas por la organización.

5.- Dado que lo único que la empresa le ofrece es el salario, intentará permanentemente que el mismo se ajuste a cada esfuerzo extraordinario que se le solicite o debe realizar, generando una constante demanda y presión en los mandos medios y la dirección.

En resumen, este colaborador estará “afuera” aunque esté dentro, y promocionará las oportunidades externas desde la propia crítica interna.

Las organizaciones que no atiendan a la compensación emocional de sus colaboradores están promoviendo su propio proceso de degradación interna, proceso lento pero seguro, y sus consecuencias serán a largo plazo sino permanentes.

La mala reputación de una empresa no se recupera de la noche a la mañana por un simple cambio de políticas, menos aún hoy que las opiniones viajan a velocidad de la luz y se replican a través de las redes sociales. Suelo navegar por varias bolsas de trabajo en diferentes redes y más de una vez he encontrado que ante la publicación de un aviso para selección de personal, aparecen comentarios de personas que advierten a los posibles postulantes, relatando su mala experiencia en dicho lugar.

A menudo vemos como amigos o conocidos hacen públicas en Facebook o Twitter sus quejas respecto a la organización donde trabajaron y hasta ha habido casos famosos donde las personas han llegado a perder su fuente laboral por hacer públicas sus críticas a la organización donde se estaban desempeñando en el mismo momento.

Quienes realizamos entrevistas de selección de personal, generalmente preguntamos los motivos por los que una persona desea cambiar de organización o dejó la anterior y la mayoría de las veces, refieren a la falta de consideración de aspectos humanos. Aun cuando consideramos que no es un buen antecedente el que planteen sus quejas respecto a la empresa anterior en la entrevista laboral, la información nos llega y genera opinión respecto de los hechos y políticas de otra empresa.

Si no se pone el énfasis en la satisfacción integral  de las personas que tienen en su organización, ni la antigüedad en plaza, ni la inversión, ni la calidad del producto, ni la disponibilidad generará el retorno esperado, por el contrario, las pérdidas serán proporcionales a la falta de consideración del factor humano en toda su dimensión.

Hoy en día la marca empleadora de una empresa tiene un valor tanto o más importante que la de su producto o servicio, les invito a pensar en los colaboradores como socios estratégicos de la organización.

“Es mejor tener una persona trabajando contigo que tres personas trabajando para ti.”

Dwight D. Eisenhower.

Si trabajas en gestión de personas, debes ser un buen Chef!

Nada como un buen guiso!

Guiso, cocido, puchero, escaldado, o como le llames allí donde vives, bueno, que no hay como el de casa, ese sabor que nos reconforta  en tantas  noches frías de invierno.

Los componentes de esa comida de olla, dependerá de la costumbre y de los ingredientes con que se encuentra en cada sitio, y sobre todo de la disponibilidad del cocinero. Siempre es una mezcla caprichosa de carnes y legumbres, verduras y especias, que durante largo tiempo se cuece a fuego lento hasta que por arte de magia se transforma en algo incomparable.

No importa si tiene todos los ingredientes específicos de la receta, si no hay maíz tendrá arroz, si no hay chorizo le pondremos más carne de cerdo o solo carne roja, si los garbanzos están caros le pondremos porotos blancos o unas lentejas, pero lo que sí es seguro, que al entrar a casa y oler el perfume, nos sentaremos a la mesa con una felicidad muy difícil de explicar. Sea como sea, un buen guiso huele a familia, a amor y a cuidado, sabe a recompensa por la jornada cumplida.

GUISO1

No crean que cambié la temática de mi blog por una gourmet, que ya me encantaría, pues me encanta la cocina! Sólo Síganme un rato más, por favor.

Quienes disfrutamos de la gastronomía, leemos  cientos de libros, artículos y blogs con excelentes recetas  realizadas por  grandes referentes de las diferentes cocinas del mundo. De pronto te llama la atención alguna en particular  y de inmediato piensas en sorprender a la familia o amigos. El caso es que sales de compras y no encuentras uno o dos ingredientes, ya porque no se ofrecen en el mercado, ya porque nadie sabe de qué se trata (me ha pasado con el “crémor tártaro”, un ingrediente de repostería muy común en las recetas del libro de cocina del  Crandon de hace unos 40 años), o ya porque el ingrediente tiene un precio que no es razonable pagar dentro del presupuesto que tienes para ello.

A quien realmente le guste cocinar y haya entendido cabalmente de que va el plato, no dejará de hacerlo a menos que lo que no encuentre sea el ingrediente principal o estrella, todo lo demás puede sustituirse haciendo del plato una versión del original. Un cocinero que se precie de tal, sabrá encontrar la forma de lograr la combinación adecuada de sabores y texturas, es más, este es el origen de muchos nuevos y exitosos platos en gastronomía. La modificación de un plan original por falta de recursos o el error involuntario en el uso de los mismos, muchas veces han resultado en un éxito sorprendente.

Cada vez que se entrevista a un gran Chef respecto a cuál entiende que es el factor de éxito de su plato estrella, encontramos invariablemente dos factores: algún descubrimiento fortuito ( azar) o una emergencia que implicó variar  un plato original y el amor a lo que hace.

De igual modo pasa en el fascinante mundo de la Gestión de Personas en las organizaciones, aún hoy llamadas en mucha de ellas, Recursos Humanos.

Gracias a la tecnología y la posibilidad de compartir nuestros conocimientos y experiencias con referentes, profesionales y directivos de todo el mundo que, con gran generosidad, exponen casos de éxito así como también diversos factores a tener en cuenta en la aplicación de estrategias y políticas de gestión, disponemos leemos y analizamos a diario cientos de modelos y “recetas” exitosas en lo que refiere a atracción, desarrollo y retención de talento y otros tantos artículos sobre marca personal y empresaria y los más variados temas que hacen a nuestro interés técnico y profesional.

 Solemos compartir y debatir de forma entusiasta con nuestro entorno más cercano, colegas, directivos de la empresa, mandos medios y hasta con nuestra familia  o amistades, esos grandes casos de éxito o las “recetas” que nos han parecido más impactantes y de pronto nos encontramos con los infaltables y a veces bastantes razonables… peros, esas variables que cuestionan su viabilidad práctica, y las posibilidad de implementación del tal modelo de gestión se desliza palabra a palabra en … “pero aquí (en esta empresa, en esta ciudad, en este rubro, en este país. etc.) … eso es imposible”.

GUISO MARTILLO

Los objetivos de cambio o innovación pueden plantearse por etapas, pueden moldearse a nuestro antojo y necesidad, los caminos para llegar a ellos pueden ser infinitos, los tiempos de un objetivo que difiere del modelo original estarán signados por la dinámica del método más natural de aprendizaje, el de “ensayo y error”, lo que si no podemos, ni debemos, es rendirnos ante la dificultad o complejidad de aplicación de un modelo específico en el aquí y ahora.

El caso es que se trata de realizar el mejor plato posible con los recursos disponibles, y esto depende de la capacidad de valorar adecuadamente los mismos y crear esa combinación única que sabrá a cielo.

Necesitamos conocer adecuadamente todos los ingredientes de que disponemos y en caso de no tener todos los necesarios saber sustituirlos por aquellos que se complementen adecuadamente logrando el mejor producto posible con nuestros recursos y nuestras condicionantes.

La gestión de  personas tiene como objetivo proporcionar a nuestros colaboradores, las mejores herramientas y oportunidades para que su desempeño sea una actividad productiva (y adecuada a las objetivos e la empresa) y satisfactoria en lo personal y profesional y sobre todo para que las personas sientan que la organización a la que pertenecen es el mejor lugar donde pueden estar en ese momento.

Si hablamos de retención del talento es más complejo aún y a medida que las nuevas generaciones ingresan al mercado es prácticamente una utopía pensar que existen formas efectivas de retención. Los millenials están de paso en las organizaciones, lo que si deberíamos proponernos es que se lleven ese olor a “hogar” impregnado en sus narices”, y que se transformen en embajadores incondicionales de nuestra organización, como nos pasa cuando al comer un buen guiso, pensamos,…” como aquel de la abuela…, ninguno…!”

Así que, a ser creativos y a poner mucho amor en lo que hacemos, a seguir conociendo y compartiendo las mejores “recetas” para poder generar la siempre pujante motivación de cambio e innovación en nuestras organizaciones pensando en las limitaciones no como una sentencia de lo “imposible” sino como una oportunidad para descubrir un plato único.

“Sólo triunfa en el mundo quien se levanta y busca a las circunstancias y las crea si no las encuentra.” George Bernard Shaw

En este último día del año, admito que no puedo…

brindis 2016

En este último día del 2015, como es mi costumbre, me propongo saludar a todos y cada uno de mis amigos, colaboradores y compañeros de diferentes rutas de la vida.

Soy una más de los millones de personas que desea expresar un mensaje digno de ser sentido por todos quienes lo lean, y sin embargo, tengo presente que es muy difícil abarcar las almas y sus circunstancias de una manera única.

En mi entorno más amplio, más allá del compuesto por mi familia, amigos cercanos y compañeros de trabajo, y del que tomo conciencia sobre todo gracias a las innumerables reuniones de despedida de este año que me han permitido detenerme de la vorágine de estos días e intercambiar con las personas que uno no trata cotidianamente, hay personas que realmente están felices por lo vivido en el 2015 y hay quienes han vivido el que llaman su peor año, unos querrán que el próximo año sea tan bueno como el vivido, y más!…otros querrán, que simplemente, sea diferente.

Dentro de las primeras por ejemplo, tenemos a aquellos que han encontrado un gran amor y se sienten plenos en lo personal, aquellos que han obtenido un buen reconocimiento laboral y por lo tanto han crecido profesionalmente o han obtenido buenos réditos económicos y disfrutan de un bienestar excepcional y se siente realmente satisfechos de sus esfuerzos, y hay quienes disfrutaron de la llegada a este mundo nuevas vidas, hijos, nietos y bisnietos, o sea, la ampliación y riqueza de su mundo afectivo.

En el otro extremo, tenemos aquellos que han enfrentado rupturas de sus relaciones de pareja o han perdido irreparablemente a  seres queridos y están afectivamente destrozados, aquellos que se han quedado sin la fuente de trabajo o el mercado que justificaba la producción de su empresa y a quienes embarga la más profunda desesperación, hay quienes enfrentan en sí mismos alguna de esas enfermedades crueles que les pone al extremo de su capacidad de lucha física y mental, y aquellos que, por motivos de caprichos de la naturaleza, lo han perdido todo, como, en estas latitudes,  los afectados por las inundaciones que en estos días y más allá de pasar estas fechas en una carpa del ejército, deberán encontrar la forma de volver a crear su entorno de subsistencia.

Entre ambos extremos, y como siempre, el continuo de la vida se luce con infinitas posibilidades de satisfacción o insatisfacción de quienes la transitan, y yo pretendo,  a través de unas simples palabras, abrazar a todos con un mensaje de alegría y esperanza para el año que se inicia…

Como tantas veces me ha pasado en la vida, debo reconocer que no tengo, humanamente, los recursos necesarios para cumplir con mi objetivo.

No tengo la palabra justa para todos y cada uno de los seres que me puedan leer, ni me es posible abrazar cálidamente a cualquiera de ellos si es que dicha palabra no existe.

También, quienes me conocen personalmente son testigos, que el no contar con los recursos para lograr mis objetivos jamás me detuvo de ir en pos de ellos. Cuando entiendo que no puedo lograr algo por mí misma con los recursos que me son propios, en cualquier ámbito de la vida, pido ayuda.

¿Quién dijo entonces que no tengo recursos?

Sí los tengo, y son casi infinitos!. Tengo  una enorme red que implica a cientos y cientos de personas que están distribuidas a lo largo y ancho de este pequeño gran mundo en el que vivimos. Y es así que, he pensado en ti.

Mi objetivo es que cada persona de este mundo reciba en este día la palabra adecuada para recibir el próximo año con alegría, esperanza e ilusiones, y en caso de que no sea posible encontrar el mensaje apropiado, que reciba un sincero y afectuoso gran abrazo que la reconforte y le haga sentirse amado y acompañado.

Cada uno de nosotros tiene un entorno limitado donde podrá cumplir con el objetivo pero esos entornos se vuelven ilimitados al transferir la consigna y sumarnos en el propósito.

¿Por favor, podrías ayudarme a cumplir con el objetivo para este fin de año?

Eres muy importante para mí y no tengo idea si dejas este 2015 con una gran sonrisa o con lágrimas en tus ojos, pero yo te estoy viendo desde mi alma plena de amor, compasión e ilusión. Te sonrío y quiero que de mis ojos salten a los tuyos las chispas de la alegría con que recibo este año que se inicia y brindo con mi copa llena de burbujas de esperanza para que se cuelen en tu alma y se multipliquen estallando y salpicando a quienes te rodean.

Sé que puedo contar contigo y tengo reservado desde ya tu lugar en mi equipo. No sabes la ilusión que me hace saberte a mi lado!.

Simplemente, muchas gracias y que este Nuevo Año sea todo lo que esperas y mucho más!

 

Esperanza no es lo mismo que optimismo. No es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de cómo resulte.

Václav Havel (1936-2011) Escritor, dramaturgo y político checo.

Y tú? Cuándo te divorcias?

mujerhablando Ayer, quedé en encontrarme con una amiga con la que empecé a compartir la vida desde mi adolescencia.

Si bien nuestra relación fue cotidiana hasta alrededor de los 22 o 23 años, nuestras responsabilidades  y compromisos redujeron el contacto personal cada vez más hasta que, últimamente, nos vemos un par de veces al año. Nos saludamos cada tanto por Whatsapp y compartimos algunas cosas por Facebook, ya no twitter, que no quiere tener porque le abruma la presión de la demanda tecnológica.

Así como nuestro tiempo de compartir se fue espaciando, nuestro desarrollo personal y profesional sin duda también. Se entiende así la distancia real que hay entre ambas y sobre todo, las diferencias con las que hoy describimos la realidad, y lo diferente de nuestros proyectos y expectativas.

Si Quino estuviera colaborando con la presentación de esta historia hablaría de ella como “Susanita” y de mí como “Mafalda”.

Ella caminó siempre por la vereda, observando cuidadosamente su andar y atenta a las miradas aprobatorias de los que se iba cruzando, yo, en cambio me salí de la vereda y empecé a andar por la calle, llevándome unos cuantos golpes por no estar muy atenta por donde andaba y sin prestar mayor atención a la aprobación ajena, no porque no me importara, sino porque estaba segura que opinaran lo que opinaran, ese era el camino que debía tomar, ya por absoluta decisión personal, ya porque las circunstancias así lo impusieran.

Su forma de vivir no le evitó darse tantos o más golpes que yo, y así como yo admiro la estabilidad predominante en la que ella vive, ella admira en mi la capacidad de  sortear obstáculos constantemente, pero, al final de todo, ambas estamos compartiendo una charla donde nos ponemos al día respecto a los últimos meses y hablamos de los proyectos para los próximos.

Ella hoy es una exitosa ama de casa, con un matrimonio de más de 30 años, hijos independientes y nietos adorables. Yo soy una apasionada profesional, también con hijas independientes y nietos adorables.

En cada encuentro,  partimos  desde esa adolescencia compartida con tanto entusiasmo, plena de sueños y expectativas y comulgamos un estado de confianza y afecto verdadero y  pleno. Nos impacta a ambas la diferencia entre aquellos proyectos y la vida que transitamos realmente, si bien la mía fue mucho más divergente a la suya, tampoco la de ella se ajustó mucho más a la idea de aquel entonces.

Entre risas y continuas interrupciones de ambas nos íbamos contando, una a la otra, diferentes cosas, hasta que luego de un silencio me pregunto:

¿Cuándo te jubilas? Porque, estarás deseando…, me imagino!

Y la verdad que me sorprendió, porque hoy en día la jubilación  no está ni por asomo en mis planes. No sólo porque aún no cumplo con las condiciones legalmente requeridas (edad y antigüedad) sino porque tengo muchos proyectos de desarrollo profesional. Así que le respondí eso mismo. Su cara de asombro me volvió a sorprender! Y de inmediato me increpó…

¿No estás cansada de andar para arriba y para abajo corriendo todo el día? ¿De bancarte los problemas de todos los demás?, ¿De estar siempre tratando de que todo el mundo en la empresa esté contento? ¿De hacer cursos y más cursos, o talleres o lo que sea… para estar al día? ¿De madrugar y no poder quedarte en cama unos minutos más los días de invierno? ¿De ver a tus nietos a cuentagotas sin poder disfrutar de tiempo con ello? ¿De no tener tiempo para juntarte con amigos porque al día siguiente te levantas temprano? ¿De no poder dedicarte a pintar por falta de tiempo? (Hobby que me acompaña desde la adolescencia) ¿De….?

Y hasta aquí las observaciones que fui capaz de retener de tantas! Todas connotaciones negativas de mi forma de vivir y casi,  casi…, me pongo a desterrar de mi mente mis actuales proyectos para considerar el de mi retiro.  

Me quede un momento en silencio y le conteste lo que realmente sentí. “Es que…soy feliz!”, debo reconocer que  el primer impulso, muy desde el fondo de mi ser más primitivo, (no socializado ni versado en comunicación y empatía), con cierta natural sinceridad infantil … casi se me escapa, ¿Y tú? ¿Cuándo te divorcias?…

Lo cierto es que la mayoría de las observaciones que realizó, tienen connotaciones positivas, y no negativas. Estar en plena actividad, tener la confianza y haber generado la valoración de las personas que se acercan a mí para pedir un consejo o sugerencia, o simplemente para solicitar una ayuda para lograr sus objetivos o mejorar su desempeño profesional o  su vida personal, que se reconozca mi experiencia y mi eficiencia, porque no, mi talento, en una área de conocimiento organizacional donde me costó mucho llegar, el tener la capacidad de seguir nutriéndome de conocimientos para desempeñarme mejor o aportar nuevas estrategias a la gestión humana en las organizaciones,  pero sobre todo, y que resumí en la respuesta dada. … lo que hago me hace feliz.

Sí, es cierto también  que me gustaría pasar más tiempo con mis nietos, remolonear en la cama alguna fría mañana de invierno y no tener que retirarme de las reuniones por tener que madrugar y ni les cuento el volver a pintar sin días ni horarios! …pero lo cierto es que no se puede tener todo a la vez. Después de todo, …no dejo se hacer todo esto, solo le dedico menos tiempo del que también me haría feliz.

Uno debe siempre elegir de entre las opciones que se le presentan, aquellas que en cada momento le brinden mayor satisfacción, mientras se tenga las condiciones para tomarlas y disfrutarlas. Física y mentalmente me siento plena de vigor y profesionalmente tengo cada vez más para recibir y entregar. En este momento estoy donde y como quiero estar. A criterio de mi amiga, en la calle, corriendo el riesgo de seguir recibiendo golpes y a pesar de lo que piensen los demás, según mi criterio, en “mi vereda” donde me siento útil, activa y receptiva, disfrutando cada paso y cada vez mejor preparada para levantarme si vuelvo a caer.

Ya llegará el momento de plantearme la jubilación como un cambio deseable y un objetivo cercano, será sin lugar a dudas cuando crea que me brindará mayor satisfacción que lo que estoy haciendo actualmente, mientras tanto…. seguiré disfrutando de este trecho de mi camino por el que tanto me he esforzado y el que me satisface plenamente.

Lo que convierte la vida en una bendición no es hacer los que nos gusta, sino que nos guste lo que hacemos” (Goethe)

Un decálogo de iniciativas para actualizar la función de RRHH

T a l e n t o  en  E x p a n s i ó n

Versión modificada y ampliada del artículo publicado el 5 de Marzo en el blog de GlocalThinking.

La innovación empresarial es el vector esencial de diferenciación competitiva, en los nuevos ámbitos operacionales, de mercado y de negocios, de la Economía del Conocimiento.

Afrontamos como directivos, líderes y empresarios, realidades definitivamente diferentes a las que en su tiempo dieron vida a los escenarios predecibles, estables y apacibles de la Era Industrial. Estas realidades demandan un modelo de organización ágil, versátil y flexible, que posicione a la innovación como palanca de agregación de valor, y factor de dinamización en mercados altamente competitivos.

Nuestras prácticas de Gestión de Personas, son relevantes a nuestra posición de líder del mercado Nuestras prácticas de Gestión de Personas, fortalecen nuestra posición de líder del mercado

La transición a nuevas prácticas y enfoques con los que  se gestiona la empresa competitiva actual, continúa siendo subestimada, por directivos y líderes que se refugian en sus respectivas zonas de confort, mando y poder, porque aún no están convencidos de que sea pertinente apostar al desarrollo de proyectos de transformación empresarial.

Semejante actitud coloca en situación de evidente riesgo, la salud, rentabilidad y…

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