Alimentado al enemigo con el que duermes. Las 5 actitudes que promueves si omites la compensación emocional de tus empleados

Hace unos días nos reunimos varios amigos a festejar el comienzo de este nuevo año. Solemos hacerlos dos o tres veces al año y por la imposibilidad de coordinar compromisos asumidos, la despedida de año se transformó en la bienvenida del presente

Luego de los acostumbrados intercambios de novedades sobre nuestras familias y recuerdos de anécdotas comunes, pasamos al tema laboral. Una de mis amigas, recientemente desocupada hizo la solicitud de… ya saben… “ Che, cualquier cosa que sepan…lo que sea… se me termina el seguro y necesito trabajar,…¡Además me estoy volviendo loca de estar en casa sin hacer nada!”

De inmediato, uno de nuestros amigos, profesional de carrera, le comenta…”Mira, allá (refiriéndose a la empresa donde se desempeña hace más de 10 años) están buscando personas  para varios puestos, pero recomendarte sería como mandarte a la horca, ¡Te arruino la vida!”… Los sueldos están bien, pero no tienes vida, te esclavizas, olvídate de tu esposo y los chicos, de disfrutar los fines de semana…” Y siguió con una larga lista de condiciones realmente negativas que no eran compensadas, sin duda, por un buen sueldo.

Lo primero que pensé es en “el” o “la” colega que estaba a cargo de cubrir las vacantes.

Cuando hablamos de reclutamiento, una de las variables más importantes a la hora de convocar es la reputación de la empresa para la cual se realiza el llamado, su marca empleadora.

A pesar de los kilómetros y kilómetros de escritura al respecto, horas y horas de disertación de referentes de gestión humana, muchas empresas minimizan su valor, centrando su objetivo en obtener la máxima productividad a partir de la ecuación lineal trabajo (tiempo de desempeño) / salario (compensación económica por tiempo de desempeño). Si esta es justa, no hay más que hablar.

Personalmente escucho decir a los directivos de algunas empresas frases como ¿Dónde van a trabajar que les paguen lo que nosotros? o ¡Por lo que gana debería trabajar el doble! Y aún otras frases célebres como… “Nosotros no podemos hacernos cargo de sus problemas…”, hablando de casos de inasistencia por enfermedad de familiares directos, o cambios de carácter o baja productividad originados en  problemas legales o económico-financieros inesperados, separación de pareja, etc.…. “Nuestros abuelos le dedicaban con orgullo su vida a una empresa y eran felices!.. Ahora exigen y exigen…!“

La realidad es que basando la relación laboral en un simple intercambio de valor, se deja de obtener el principal motor de toda organización, el compromiso. El compromiso supone un valor agregado indispensable, intangible, que redunda en beneficios tanto al interior como al exterior de la empresa. El compromiso pone en segundo plano la ecuación básica y elemental de trabajo/salario.

Nancy Puzio de Grace Place to Work en su artículo de Abril del año pasado resalta que “Cuando un colaborador forma parte de una organización en la cual cree y confía, se involucra no solo a nivel profesional, sino también a nivel personal. Esto lo lleva a interiorizarse con la misión de la organización e identificase con sus objetivos a partir de una implícita transformación en su manera de concebirla; ya no solo como un empleo sino como parte de su identidad, de su propia imagen privada y pública.”

agobiado

En una situación de “compensación neta de valor” sin  consideraciones emocionales, podemos esperar del colaborador las siguientes actitudes:

1.- Estará al pendiente de cualquier oportunidad laboral que se le presente, aun sacrificando salario por otros beneficios. Y estos son innumerables, por ejemplo: flexibilidad horaria, capacitación, cobertura de otras necesidades (seguros de salud, de riesgos o educación para la familia), y crecimiento profesional reconocimiento interno,  promoción, compensación y premios con propuestas de uso de tiempo libre, viajes, estadías, espacio para la distención o ejercicio, etc.

2.- La productividad irá reduciéndose a medida que pasa el tiempo y se reduce la motivación tanto para comenzar como para permanecer en proyectos de mediano y largo plazo.

3.- Será un crítico permanente de los procesos y políticas de la empresa, transformándose en un activo promotor del mal clima laboral en la organización.

4.- Se erigirá en detractor de la empresa no solo ante el cliente interno, sino el externo, dejando claro que sus limitaciones para la excelencia de su desempeño se encuentran en las propias condiciones de desempeño impuestas por la organización.

5.- Dado que lo único que la empresa le ofrece es el salario, intentará permanentemente que el mismo se ajuste a cada esfuerzo extraordinario que se le solicite o debe realizar, generando una constante demanda y presión en los mandos medios y la dirección.

En resumen, este colaborador estará “afuera” aunque esté dentro, y promocionará las oportunidades externas desde la propia crítica interna.

Las organizaciones que no atiendan a la compensación emocional de sus colaboradores están promoviendo su propio proceso de degradación interna, proceso lento pero seguro, y sus consecuencias serán a largo plazo sino permanentes.

La mala reputación de una empresa no se recupera de la noche a la mañana por un simple cambio de políticas, menos aún hoy que las opiniones viajan a velocidad de la luz y se replican a través de las redes sociales. Suelo navegar por varias bolsas de trabajo en diferentes redes y más de una vez he encontrado que ante la publicación de un aviso para selección de personal, aparecen comentarios de personas que advierten a los posibles postulantes, relatando su mala experiencia en dicho lugar.

A menudo vemos como amigos o conocidos hacen públicas en Facebook o Twitter sus quejas respecto a la organización donde trabajaron y hasta ha habido casos famosos donde las personas han llegado a perder su fuente laboral por hacer públicas sus críticas a la organización donde se estaban desempeñando en el mismo momento.

Quienes realizamos entrevistas de selección de personal, generalmente preguntamos los motivos por los que una persona desea cambiar de organización o dejó la anterior y la mayoría de las veces, refieren a la falta de consideración de aspectos humanos. Aun cuando consideramos que no es un buen antecedente el que planteen sus quejas respecto a la empresa anterior en la entrevista laboral, la información nos llega y genera opinión respecto de los hechos y políticas de otra empresa.

Si no se pone el énfasis en la satisfacción integral  de las personas que tienen en su organización, ni la antigüedad en plaza, ni la inversión, ni la calidad del producto, ni la disponibilidad generará el retorno esperado, por el contrario, las pérdidas serán proporcionales a la falta de consideración del factor humano en toda su dimensión.

Hoy en día la marca empleadora de una empresa tiene un valor tanto o más importante que la de su producto o servicio, les invito a pensar en los colaboradores como socios estratégicos de la organización.

“Es mejor tener una persona trabajando contigo que tres personas trabajando para ti.”

Dwight D. Eisenhower.

Cuando necesitas un descanso… ¿Entras en cualquier casa que tenga la puerta abierta?

Ayer leía un  excelente artículo de Víctor Candel, un referente  a quien sigo atentamente por su sencillez y claridad al escribir y describir vivencias cotidianas para quienes estamos en el área de la gestión de personas.

Reflexionando sobre actitudes como la que describe en su artículo,  http://victorcandel.com/2015/09/08/por-favor-que-alguien-me-rescate-del-desempleo/ cuya lectura recomiendo,  y muchas de las cuales emergen durante la entrevista de trabajo, creí interesante destacar  una en particular que es recurrente y relevante. Me refiero a la falta de información del postulante sobre la empresa a la que aspira a ingresar.

De momento en que recibes la invitación para concurrir a una entrevista, tienes que ser consciente que estas en camino… Tu currículum ha resultado de interés para el reclutador así que ahora debes demostrar en muy poco tiempo quien y como eres, que sabes, que eres capaz de hacer y el por qué quieres hacerlo en la empresa  que te está convocando. Tienes que demostrar que eres la persona indicada para ocupar la vacante.

entrevistas_de_trabajo

En esta etapa, las cosas están más difíciles que en la anterior ya que en la etapa anterior debiste destacar entre decenas, quizás cientos, de currículums con información más o menos pertinente a los requisitos del cargo y, como veíamos en mi artículo anterior, si realizaste tu presentación con dedicación y esmero y además cumples con los requisitos de formación y experiencia solicitados para dicha vacante tienes grandes posibilidades que se te considere para una entrevista.

Seguramente tengas más o menos preparada tu presentación y la de tus cualidades personales, habilidades y experiencia, sobre todo si ya has experimentado diferentes entrevistas con anterioridad. Con seguridad también habrás leído bastante material en las redes respecto a que es conveniente decir y no decir y que hacer y no hacer durante una entrevista, así que más allá de los nervios que te acompañen durante  los primeros minutos se trata de lograr una buena comunicación con el o los entrevistadores y esperar que te consideren la persona adecuada al perfil buscado.

Suelo hacer un paralelismo entre  la entrevista inicial con el manejo de un coche.

Partimos del punto muerto, luego a medida que avanza la misma vamos incrementando las velocidades. Muchas veces ponemos segunda o tercera y ya nos damos cuenta que no tiene sentido continuar el viaje. Muchos postulantes comentan que no les ha ido bien porque la entrevista se frustra mucho antes de lo que esperaban. Realmente es así.

Otras veces sentimos placer de llegar a poner cuarta y quinta y nos sentimos apesadumbrados en tener que detener el viaje ya porque debemos respetar los tiempos de los demás postulantes citados, ya porque amerita realizar nuevamente el viaje pero con otros “pasajeros” (responsables de área, directores, etc.). Lo cierto es que te darás cuenta que te has ganado el interés y la simpatía del reclutador y que es muy probable que sigas adelante en dicho proceso. Ya estás más cerca.

Quiero señalar uno de los indicadores por el que muchas veces decidimos culminar el viaje y que hace que un  candidato potencialmente interesante caiga estrepitosamente varios peldaños.

Reclutador- Cuéntame, ¿Qué sabes de nuestra empresa?

Postulante– …. silencio…  o, en el mejor de los casos, algún comentario que deriva de su  observación durante el tiempo de espera en la recepción.

Reclutador ¿Has googleado? ¿Accediste a nuestra página en internet?

Postulante-No, no he tenido tiempo” o. “La verdad que no se me ocurrió” o “ Si, pero por arriba”

La pregunta que ya no tendremos interés en hacer es:

¿Cómo crees que puedes contribuir desde tu posición con los objetivos de la empresa? o ¿Qué puedes aportar desde tus conocimientos y experiencia a la empresa?

Pues ni modo, si no sabes nada sobre la empresa, menos sabrás como puedes contribuir dentro de ella.

Vamos! Una vez que recibes la convocatoria a una entrevista ¿No tienes curiosidad por conocer de dónde te están llamando? ¿Qué hace esa empresa? ¿Qué tan importante es en el rubro? ¿Quiénes trabajan en ella? ¿Si es grande o pequeña? ¿Si pagan buenos sueldos? ¿Si la gente que trabaja en ella está contenta? ¿Cómo puedes contribuir con tus conocimientos y como te serviría tu experiencia? ¿Cuáles son tus posibilidades de aprender y/o crecer? ¿Si tienen políticas de RSE? ¿Y de capacitación?

Hoy en día con el acceso generalizado a la tecnología  el no intentar recabar información sobre la empresa a la que postulamos a través de buscadores y redes, es una negligencia que atenta directamente contra tu objetivo de ocupar la vacante.

entrevista laboral

Lo que dices, o casi gritas, es que no te importa realmente donde trabajes.

Lo que dices es que, si te sale trabajo en esta empresa bien,  sino será en otro lugar.

Lo que dices es que, quieres ocupar una vacante y llevarte un ingreso y no que lo que te importa  es el puesto que mi empresa  te ofrece.

Como expresa Víctor Candel  “Seguro que habrás escuchado en más de una ocasión, que las empresas buscan profesionales motivados y comprometidos, que quieran aportar valor a la empresa y se comprometan a marcar la diferencia, en definitiva, candidatos que buscan la empresa y el puesto en el que quieren trabajar. Si estás buscando un “trabajo de lo que sea”, no estás buscando realmente una empresa en la que deseas trabajar, ni tampoco un puesto que realmente quieres desempeñar, buscas algo para salir del paso.”

Pero por sobre todo, dejas también muy claro tu actitud frente a la oportunidad. Como reclutador debo plantearme,  ¿Si esa es tu actitud cuando conseguir el trabajo es tu prioridad, que podemos esperar de ti  cuando ya estés ocupando el cargo?

Navegar un poco, buscar la presencia de la empresa y algunos integrantes en las redes y consultar a colegas, amigos y conocidos, además de brindarte  la posibilidad de evaluar si la empresa que te está convocando se ajusta a tus expectativas, te brinda información sobre  varios temas  que puedes tratar con el entrevistador y serán de gran utilidad para demostrar no solo tu interés en el cargo propuesto por dicha empresa sino en la  empresa misma. Por otro lado, te dará una idea respecto a la forma en que podrías contribuir con sus objetivos y también te puede generar dudas respecto a aquellos temas de valor para ti, por ejemplo, posibilidades reales de desarrollo profesional y planes de carrera, balance entre tu vida laboral y personal cuyo planteo demostrará una actitud proactiva y responsable ante la oportunidad que se te brinda.

Así que, la próxima vez que recibas una propuesta para acudir a una entrevista, tomate el tiempo necesario para obtener la mayor información posible respecto a la empresa, cuál es su misión y visión (qué hace y cómo lo hace), quienes la componen, como es su marca empleadora o sea, cual es la opinión de quienes están dentro y fuera de la misma. Hasta puedes imaginarte también ocupando el puesto ofrecido, como te sentirías y qué harías si finalmente ocuparas la vacante. Todo esto no te asegurará el puesto pero si un buen viaje y a buena marcha.

Una experiencia gratificante para ambas partes, más allá del resultado final,  es un antecedente válido que te deja  en una posición preferencial ante futuras oportunidades dentro de la misma empresa o en otras donde el reclutador pueda recomendar o incorporar tus antecedentes para otro proceso de selección, y por si fuera poco, le dará una buena capa de barniz a tu autoestima.

La excelencia no es una habilidad, es una actitud.-Ralph Marston.

No me lances tu C.V. si quieres que realmente te considere para algún cargo.

Hace  más de un año escribía respecto a la forma en que muchas personas pretenden postular a un cargo, omitiendo reglas básicas de educación y por sobre todo demostrando un gran desinterés en obtener el puesto.

Parece contradictorio?  Lamentablemente es tan real y común que llama la atención a pesar  de los cientos de blogs y miles de artículos que circulan en  las redes.

Nuestra gestualidad muchas veces no acompaña nuestras palabras y mientras afirmamos algo nuestra cabeza simultáneamente se mueve de lado a lado, negando, o promulgamos nuestra habilidad de comunicarnos y empatizar con los demás promoviendo un rico relacionamiento interpersonal mientras nuestro cuerpo toma la mayor distancia posible del interlocutor y hasta nos cruzamos  de brazos y piernas.

La “forma en que hacemos” indica sin lugar a dudas la verdadera intención detrás de las palabras y los hechos en concreto

Quienes estamos entrenados leemos  el idioma gestual ya que aporta muchísima información sobre las personas y quienes no están entrenados, tienen una habilidad innata para descifrar y decodificar la información cifrada en forma menos consciente pero no menos efectiva.

Usemos un poco nuestra imaginación

Imaginemos que hago un llamado en el que comunico la existencia de un par de vacantes en la empresa, solicitando que los interesados presenten los curriculums en un domicilio determinado.

Estando en el lugar indicado, tocan el timbre…abro la puerta… y tú me tiras unas hojas al piso y te vas… En el mejor de los casos (quizás fuiste el primero) me inclino, lo levanto y…Sí! Es un C.V. …pero…para que cargo será?. Lo dejo en mi escritorio y vuelvo a la puerta, han vuelto a tocar timbre…abro y no hay nadie, ni me han tirado nada…. Se suceden así cientos de timbres durante el día y la semana inmediata.

La experiencia indica lo siguiente:

  • Unos pocos me han sonreído al abrirles la puerta, presentándose, indicando su interés en tal o cual puesto y entregándome en mano un sobre con la información solicitada en la postulación y manifestando su interés y disposición para avanzar en el proceso.
  • Otros, bastantes más que los anteriores, me han dado un sobre indicando el cargo y conteniendo la información correcta sin decir palabra.
  • La mayoría, ha aprovechado la apertura de puerta para tirar el CV al piso y se han retirado.
  • Por último, ha habido quienes han tocado el timbre y ni siquieran tiraron algo para dentro!

Cuáles dirías que son los CV que debo tener en cuenta para poder evaluar la persona más adecuada para  cubrir cualquier vacante en esta empresa?

Entrenado o no, seguramente limitarás mis opciones a los dos primeros grupos, o sea, a aquellas personas que de una u otra manera se han preocupado para que pueda identificarlas e identificar cuál es la vacante de su interés.

Leo en las diferentes  redes sociales la eterna queja respecto a que “Estoy cansado de postular y nunca me llaman de ningún lado” y me pregunto….­­¿Habrá postulado alguna de las veces que cree haberlo hecho?

 

Sugerencias para quienes efectivamente quieren se les considere su postulación.

Hoy en día la mayoría de los reclutamientos para cargos comerciales, administrativos y operativos se realizan a través de los portales web lo que permite  tres formas de realizar la postulación.

  1. A través de la propia página, ingresando la información curricular a su base de datos y donde puedes o no adjuntar tu CV tradicional y postulas desde allí al aviso
  2. Enviando un mail a la dirección que indica el aviso en la página web.
  3. Accediendo a la página web de la empresa y hacer uso del espacio específico que la misma propone o envías un e-mail al departamento de la gestión de personas o RRHH.

Si formas parte de la base de datos de un portal de trabajo

Debes completar todos los capítulos del formulario con igual detalle que tu CV ya que es la información que el reclutador posee para seleccionarte o no como postulante.  Nombre Completo, datos de filiación y de contacto, estudios cursados y experiencia laboral en el correspondiente orden cronológico etc. Si además incluyes tu CV, estarás seguro que tu postulación será evaluada adecuadamente.

Abrir una postulación que dice “Corita”, en objetivo “Quiero trabajar y tengo experiencia” y un número de teléfono no puede ser considerada seriamente  por ningún reclutador e incluso el “postulante” se marcará como no deseado por la empresa perdiendo la oportunidad de ser considerado ante nuevas vacantes.

Cuanta mayor información objetiva sobre capacitación, competencias, experiencia y habilidades brindes, mayor posibilidad que el reclutador se interese en conocer a la persona que las posee.

Tú eres el que debe despertar el interés del reclutador.

Si postulas mediante un correo electrónico

El reclutador, seguramente tiene más de un cargo sobre el que trabaja, razón por la cual identificar el cargo al que postulas es absolutamente imprescindible.

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Más aún, seguramente tenga sistematizada la bandeja de entrada de forma que las postulaciones se ubiquen en las carpetas correspondientes. No identificar el cargo en el Asunto: probablemente hará que tu postulación termine en la bandeja de correo no deseado.

El C.V. debe estar completo, con la información que se indica en el apartado anterior y al respecto las redes te proveerán de información adecuada sobre su forma de presentación y contenido.  En este punto destaco como muy importante que el nombre del archivo coincida con tu nombre y no sea CV2015.xlxs, o Curriculumnuevo,pdf o Curricactualizad.pdf, etc. Estos últimos archivos terminan perdiéndose en la cantidad y no hay tiempo de entrar a todos para ver si se corresponde con aquella persona que nos pareció interesante en una primera lectura, por lo que son desechados.

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Si además deseas que entre los cientos de C.V. el tuyo sea particularmente leído, deberías agregar unas líneas personales en el cuerpo del e-mail saludando y  expresando tu interés y disponibilidad. Sólo unas líneas, no un libro con varios capítulos.

Suelo sorprenderme con cientos de correos en la “bandeja de entrada” o  “correo no deseado” y muchas veces con gran pesar no me es posible rescatar postulaciones ya que no tengo forma de saber a qué cargo refieren las mismas.

Muchas veces dependiendo del tiempo que disponga y habiendo detectado algún caso, he solicitado información sobre el cargo al que postulan y te sorprendería ver la cantidad de “fantasmas” a los que se les ha escapado el C.V. ya que jamás responden a mi consulta o peor aún, los que “no saben a qué postulan porque postularon a muchos cargos en muchos lados”. Esto sin duda me deja claro que no tienen interés en el cargo que yo tengo vacante.

Menciones o no el cargo, nunca debes omitir alguna referencia en el Asunto: que permita destacar que el correo contiene una una postulación. Las personas recibimos cientos de correos con adjuntos de manera que entre tu postulación y el spam solo está tu voluntad de diferenciarte.

Recuerda: La forma en que te presentas y  haces tu postulación, es tu forma hacer,  es la primera impresión que tenemos de ti… y vaya si es significativa.

Ah!, y no olvides adjuntar tu C.V.

Si postulas desde la propia página web de la empresa.

Debes actuar del mismo modo que en el apartado anterior

Si bien el hecho que la persona haya ingresado a la página Web indica un interés valorable en conocer la empresa, sus productos y servicios, la profusión de archivos CV2015.xlxs o pdf. Sin ningún texto identificador es imposible valorar cual identificamos con una persona específica y esos datos se difuminan en la cantidad de información que debemos manejar.

Identificar el cargo de interés y el nombre de quien postula asignando dicho nombre al archivo que contiene el CV, en cualquiera de los casos, es lo mas recomendable si efectivamente quieres postular en forma efectiva.

Una última sugerencia

Si tu búsqueda de empleo es seria,  debes dar la misma imagen desde tu actividad en las redes sociales (sobre lo que también se ha escrito mucho y es de acceso público) así como desde la propia dirección de correo electrónico.

Resulta bastante claro que lalocadelbarrio@gmail.com, elchorrodelaesquina@hotmail.com, megustaelsexo@yahoo.ar , etc., no son direcciones apropiadas para realizar postulaciones e intercambiar información con el reclutador y la empresa interesada. Si a una de estas direcciones de e-mail le sumamos cualquiera de las omisiones antes referidas, ten por seguro que jamás habrán accedido a tu postulación ni te llamarán para una entrevista.

Encontrar empleo es tu responsabilidad. Tienes que llamar mi atención sobre tus fortalezas y tus virtudes. Tienes que seducirme desde el principio y seguramente tendrá mucha competencia, así que tienes que hacerlo todo lo mejor que seas capaz, después de todo eso es lo yo querré en mi empresa, una persona que haga todo lo mejor que pueda siempre, sea cual sea la dificultad de la tarea y sea cual sea el lugar que ocupe en la empresa.

Ojala te sean de utilidad estas sugerencias y muy buena búsqueda de empleo!

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