Cuando necesitas un descanso… ¿Entras en cualquier casa que tenga la puerta abierta?

Ayer leía un  excelente artículo de Víctor Candel, un referente  a quien sigo atentamente por su sencillez y claridad al escribir y describir vivencias cotidianas para quienes estamos en el área de la gestión de personas.

Reflexionando sobre actitudes como la que describe en su artículo,  http://victorcandel.com/2015/09/08/por-favor-que-alguien-me-rescate-del-desempleo/ cuya lectura recomiendo,  y muchas de las cuales emergen durante la entrevista de trabajo, creí interesante destacar  una en particular que es recurrente y relevante. Me refiero a la falta de información del postulante sobre la empresa a la que aspira a ingresar.

De momento en que recibes la invitación para concurrir a una entrevista, tienes que ser consciente que estas en camino… Tu currículum ha resultado de interés para el reclutador así que ahora debes demostrar en muy poco tiempo quien y como eres, que sabes, que eres capaz de hacer y el por qué quieres hacerlo en la empresa  que te está convocando. Tienes que demostrar que eres la persona indicada para ocupar la vacante.

entrevistas_de_trabajo

En esta etapa, las cosas están más difíciles que en la anterior ya que en la etapa anterior debiste destacar entre decenas, quizás cientos, de currículums con información más o menos pertinente a los requisitos del cargo y, como veíamos en mi artículo anterior, si realizaste tu presentación con dedicación y esmero y además cumples con los requisitos de formación y experiencia solicitados para dicha vacante tienes grandes posibilidades que se te considere para una entrevista.

Seguramente tengas más o menos preparada tu presentación y la de tus cualidades personales, habilidades y experiencia, sobre todo si ya has experimentado diferentes entrevistas con anterioridad. Con seguridad también habrás leído bastante material en las redes respecto a que es conveniente decir y no decir y que hacer y no hacer durante una entrevista, así que más allá de los nervios que te acompañen durante  los primeros minutos se trata de lograr una buena comunicación con el o los entrevistadores y esperar que te consideren la persona adecuada al perfil buscado.

Suelo hacer un paralelismo entre  la entrevista inicial con el manejo de un coche.

Partimos del punto muerto, luego a medida que avanza la misma vamos incrementando las velocidades. Muchas veces ponemos segunda o tercera y ya nos damos cuenta que no tiene sentido continuar el viaje. Muchos postulantes comentan que no les ha ido bien porque la entrevista se frustra mucho antes de lo que esperaban. Realmente es así.

Otras veces sentimos placer de llegar a poner cuarta y quinta y nos sentimos apesadumbrados en tener que detener el viaje ya porque debemos respetar los tiempos de los demás postulantes citados, ya porque amerita realizar nuevamente el viaje pero con otros “pasajeros” (responsables de área, directores, etc.). Lo cierto es que te darás cuenta que te has ganado el interés y la simpatía del reclutador y que es muy probable que sigas adelante en dicho proceso. Ya estás más cerca.

Quiero señalar uno de los indicadores por el que muchas veces decidimos culminar el viaje y que hace que un  candidato potencialmente interesante caiga estrepitosamente varios peldaños.

Reclutador- Cuéntame, ¿Qué sabes de nuestra empresa?

Postulante– …. silencio…  o, en el mejor de los casos, algún comentario que deriva de su  observación durante el tiempo de espera en la recepción.

Reclutador ¿Has googleado? ¿Accediste a nuestra página en internet?

Postulante-No, no he tenido tiempo” o. “La verdad que no se me ocurrió” o “ Si, pero por arriba”

La pregunta que ya no tendremos interés en hacer es:

¿Cómo crees que puedes contribuir desde tu posición con los objetivos de la empresa? o ¿Qué puedes aportar desde tus conocimientos y experiencia a la empresa?

Pues ni modo, si no sabes nada sobre la empresa, menos sabrás como puedes contribuir dentro de ella.

Vamos! Una vez que recibes la convocatoria a una entrevista ¿No tienes curiosidad por conocer de dónde te están llamando? ¿Qué hace esa empresa? ¿Qué tan importante es en el rubro? ¿Quiénes trabajan en ella? ¿Si es grande o pequeña? ¿Si pagan buenos sueldos? ¿Si la gente que trabaja en ella está contenta? ¿Cómo puedes contribuir con tus conocimientos y como te serviría tu experiencia? ¿Cuáles son tus posibilidades de aprender y/o crecer? ¿Si tienen políticas de RSE? ¿Y de capacitación?

Hoy en día con el acceso generalizado a la tecnología  el no intentar recabar información sobre la empresa a la que postulamos a través de buscadores y redes, es una negligencia que atenta directamente contra tu objetivo de ocupar la vacante.

entrevista laboral

Lo que dices, o casi gritas, es que no te importa realmente donde trabajes.

Lo que dices es que, si te sale trabajo en esta empresa bien,  sino será en otro lugar.

Lo que dices es que, quieres ocupar una vacante y llevarte un ingreso y no que lo que te importa  es el puesto que mi empresa  te ofrece.

Como expresa Víctor Candel  “Seguro que habrás escuchado en más de una ocasión, que las empresas buscan profesionales motivados y comprometidos, que quieran aportar valor a la empresa y se comprometan a marcar la diferencia, en definitiva, candidatos que buscan la empresa y el puesto en el que quieren trabajar. Si estás buscando un “trabajo de lo que sea”, no estás buscando realmente una empresa en la que deseas trabajar, ni tampoco un puesto que realmente quieres desempeñar, buscas algo para salir del paso.”

Pero por sobre todo, dejas también muy claro tu actitud frente a la oportunidad. Como reclutador debo plantearme,  ¿Si esa es tu actitud cuando conseguir el trabajo es tu prioridad, que podemos esperar de ti  cuando ya estés ocupando el cargo?

Navegar un poco, buscar la presencia de la empresa y algunos integrantes en las redes y consultar a colegas, amigos y conocidos, además de brindarte  la posibilidad de evaluar si la empresa que te está convocando se ajusta a tus expectativas, te brinda información sobre  varios temas  que puedes tratar con el entrevistador y serán de gran utilidad para demostrar no solo tu interés en el cargo propuesto por dicha empresa sino en la  empresa misma. Por otro lado, te dará una idea respecto a la forma en que podrías contribuir con sus objetivos y también te puede generar dudas respecto a aquellos temas de valor para ti, por ejemplo, posibilidades reales de desarrollo profesional y planes de carrera, balance entre tu vida laboral y personal cuyo planteo demostrará una actitud proactiva y responsable ante la oportunidad que se te brinda.

Así que, la próxima vez que recibas una propuesta para acudir a una entrevista, tomate el tiempo necesario para obtener la mayor información posible respecto a la empresa, cuál es su misión y visión (qué hace y cómo lo hace), quienes la componen, como es su marca empleadora o sea, cual es la opinión de quienes están dentro y fuera de la misma. Hasta puedes imaginarte también ocupando el puesto ofrecido, como te sentirías y qué harías si finalmente ocuparas la vacante. Todo esto no te asegurará el puesto pero si un buen viaje y a buena marcha.

Una experiencia gratificante para ambas partes, más allá del resultado final,  es un antecedente válido que te deja  en una posición preferencial ante futuras oportunidades dentro de la misma empresa o en otras donde el reclutador pueda recomendar o incorporar tus antecedentes para otro proceso de selección, y por si fuera poco, le dará una buena capa de barniz a tu autoestima.

La excelencia no es una habilidad, es una actitud.-Ralph Marston.

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