¿Qué va a ser de nuestras empresas?

TRABAJO INTERGENERACIONALEn estos últimos años una de las grandes preocupaciones de empresarios y directivos de empresas es la idiosincrasia de la juventud. Llámese generación Y, los “NI, ni”, etc.

Todos hemos escuchado innumerables veces que:

Los jóvenes no quieren nada con la vida, no tienen compromiso, no quieren cumplir horarios, no les importa su legajo, ni faltas, ni llegadas tarde, no quieren trabajar, ni hablar de hacer alguna hora extra!. Viven para hacer lo que les gusta. No valoran nada. Quieren ser gerentes o empresarios sin realizar ninguna trayectoria. No tienen cultura general. No saben hablar ni escribir, hay ver los mensajitos de texto!. Viven prendidos del celular, solo tienen relaciones virtuales y viven para jugar al play, wi o xbox . No son solidarios. No quieren estudiar y si lo hacen ni hablar de que ante la primera frustración abandonan. Solo aprenden lo referido a la tecnología, son todos “técnicos en reparación de PC”! ya hay dos técnicos por cada PC de este país!. No les importa la presencia, se llenan de tatuajes, piercings, y cortes de pelo dignos de mostrarse en un circo. No sienten respeto por los mayores, ni superiores, ni siquiera por sus padres!. Exigen y exigen!

Y podría seguir y seguir detallando argumentos más o menos escuchados a los que les asiste una buena cuota de veracidad.

Este problema es aún mucho más preocupante para los dueños de empresas familiares cuyos hijos pertenecen a esta generación y ven con desesperación la imposibilidad de pensar en la continuidad.  Años de esfuerzo y dedicación invertidos en la empresa que se terminará con ellos mismos.

Pues bien, me consta que los jóvenes hoy no tienen los mismos intereses que nuestra generación, que tienen otras prioridades y valores, que son más egocéntricos, menos tolerantes, más  atrevidos.    Necesitan y exigen la satisfacción inmediata de sus deseos.  No les importan las opiniones de los demás ni generar un historial estudiantil o laboral de excelencia.

Pero vamos! Estos jóvenes son nuestros hijos! Así los criamos! Que la sociedad de consumo, que si por darle lo que yo no tuve, que si porque el divorcio, o la madre incorporada al mercado laboral, o porque todos los compañeros tenían o lo hacían o lo que se nos ocurra como justificación nos llevó a compensarle materialmente o facilitarle el acceso a la información y permitir y aceptar los reclamos y darle mayor libertad que la que tuvimos.

Siempre ha habido choques generacionales, siempre han existido conflictos de generación a generación que supusieron cambios en algún parte de la estructura social y así la sociedad se ha adaptado y avanzado, pero en este momento el conflicto generacional permea  todas la estructura de la misma y se evidencia en todos los aspectos de la vida del individuo. Roles y status se ven amenazados por las diferencias.

Primero: Debemos ser totalmente honestos y admitir que lo que más nos molesta es que no nos tomen como modelo, que no nos valoren ni valoren nuestra forma de hacer las cosas, nuestros intereses, nuestros logros,  ni nuestras aspiraciones respecto a ellos. Nunca estuvimos mas lejos de “Mi hijo el doctor” de Florencio Sánchez.

Segundo: Debemos aceptar que porque hagan exactamente todo lo contrario a lo que hicimos nosotros no supone un argumento válido  para sentenciar que esté mal. ¿Cuántos de nosotros admitimos haber seguido una profesión bajo presión parental, o habernos ocupado de un negocio que no nos motivaba en nada por ser “herencia” familiar? ¿Cuántos nos quejamos de haber dejado la vida en nuestros empleos, que no somos capaces de tomar tiempo para nosotros mismos, que vivimos a las corridas para llegar en hora o terminar un informe que nadie va a leer y si lo hacen no nos enteramos, que el stress  nos impide disfrutar del tiempo libre con nuestra pareja y familia,? ¿Cuántos de nosotros falsea un respeto por un superior que en realidad sabemos es inepto o inhumano y abusivo? etc., etc.

Reflexionando, ellos tienen muchas más probabilidades de ser felices, son honestos y  persiguen sus objetivos, aunque ahora se den de bruces contra nosotros.

¿Qué va a ser de nuestras empresas?

Pues no tendremos más remedio que darles espacio, porque son los que nos siguen y no hay opción.

Tendremos que cambiar nuestras organizaciones y nuestra cultura organizacional para que ellos tengan cabida, tendremos que flexibilizar la normativa laboral y nuestros reglamentos de trabajo y  apostar a que seguramente por su actitud en la vida ellos pueden ser muy eficientes y seguramente más eficaces en muchas áreas.

Deberemos generar procesos de inclusión y establecer estrategias de sana convivencia entre los que iremos dejando las organizaciones y los nuevos actores de la estructura y si tenemos la necesaria inteligencia emocional, nuestros próximos años de vida serán mucho más satisfactorios  y enriquecedores para nosotros, nuestras familias y la sociedad.

No debemos permitir que la soberbia o la magnificación de convicciones cuestionables demoren un cambio que será inevitable y drástico. Seamos actores del cambio, participes del mismo y démosle crédito y confianza a esta generación de la que seguramente podemos aprender…y mucho.

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2 comentarios en “¿Qué va a ser de nuestras empresas?

  1. Gustavo Ribero

    Totalmente de acuerdo, estos mismos comentarios se hicieron históricamente en cada siglo y en cada era tras el ingreso de cada nueva generación de jóvenes a los mercados de trabajo y a los círculos sociales, dichos hechos por parte de los que fueron a su turno quienes tenían el acceso, la inserción o el poder (Confucio, Platón por ejemplo). Pero todas las generaciones terminan adaptándose entre si para generar una sinergia entre las generaciones y la generación empresarial. Ya estamos asistiendo a cambios sustanciales en las estrategias de liderazgo y de gestión de recursos humanos jóvenes, asi vemos la mayor horizontalización estructural y comunicacional de las organizaciones, vemos la instalación de las acreditaciones Balanced Work & Life, no todo es trabajo en la oficina el hogar también es motivador e inspirador. Los componentes informales en comunicación de las firmas es cada vez mas clave y cada vez los mandos medios de tipo burocrático van perdiendo protagonismo en la toma de decisiones y las relaciones de agencia cada vez van siendo mas flexibles. El punto es que los jóvenes aun con su alto componente de informalidad en su comportamiento (generación X Y y los futuros nativos informáticos) son geniales para promover cambios, pero démosles el valor que quieren, y son seres humanos, no solo son activos humanos, son personas integrales, con necesidades, expectativas, sentimientos, pasiones, talentos y sobre todo con ideas. Para círculos de la calidad lluvia de ideas y discusión del metodología Hanlon pueden ser espectaculares, pero…. las organizaciones deben adaptarse a ellos, ellos no se adaptarán a viejas prácticas. Todo un hermoso desafío. El futuro será cómo concebir las nuevas generaciones empresariales y no cómo concebir las nuevas generaciones ingresando a las viejas empresas.

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