Felíz día de la Mujer!…. O un día cualquiera más?

CHICAS DE AVIGNON

“Hoy 8 de Marzo no se celebra nada… se conmemora la muerte de 120 mujeres que realizaban una huelga…. ” Reza un post de Facebook.

Felíz día! Dice un muchacho a su compañera de trabajo, y recibe de la misma una mirada fulminante y la siguiente respuesta… “Todos los días soy mujer”….

Como mujer uruguaya y latinoamericana, que ha tenido la posibilidad de formarse profesionalmente y compartir todos los ámbitos posibles (que me han interesado) con hombres, me da un poco de tristeza tanto el feminismo como el machismo exacerbado.

Hombres y mujeres somos diferentes, y ser diferentes no es ser menos ni más, es simplemente una realidad que hace posible desde nuestra reproducción como especie hasta el enriquecimiento que dicha diferencia produce en los ámbitos donde se planifica, toman decisiones y promueven acciones sociales, culturales, productivas y políticas de cualquier clase.

Sentimos, observamos, priorizamos, consideramos, y actuamos diferente. Ciertamente podemos hacer lo mismo en casi todos los ámbitos, pero lo haremos de diferente manera.

No somos iguales, ni deberíamos querer serlo porque en la diferencia está el valor propio de cada género.

Una mujer está orgánicamente constituida para producir y cuidar la vida, y tiene una fortaleza de espíritu que difícilmente se encuentra en el hombre, y que no pasa por realizar o no las tareas socio-culturalmente destinadas a la mujer. El hombre puede hacer exactamente las mismas tareas que nosotras, salvo parir, pero lo hará de forma diferente, con otras prioridades, con otras valoraciones y no por ello mejor o peor, simplemente diferente. La mujer en cambio, instintivamente realizará las  tareas que le son propias al género con más eficiencia puesto que ancestralmente desarrolló las habilidades necesarias para ello.

El hombre, está orgánicamente constituido para ser el proveedor en todo sentido, su fortaleza física le brinda la posibilidad de no necesitar más que su cuerpo para poder proveer de abrigo, y seguridad alimento a su prole. Con la diversificación de la producción a lo largo de los años, y con la inclusión en el mercado laboral de la mujer, un poco por necesidad (incremento de familias monoparentales) y otro poco por la universalización de la educación y por lo tanto la elevación de las posibilidades de la mujer de transformarse en proveedora adicional constatamos que la mujer también puede realizar las mismas tareas que el hombre, salvo las que dependen únicamente de la fortaleza y resistencia física, y también las realizará de forma diferente con otras prioridades, con otras valoraciones y no por ello mejor o peor, simplemente diferente. En las tareas de resistencia física, propiamente dichas, el hombre será más eficiente debido a su constitución.

La máxima “A igual tarea, igual remuneración” es un principio básico de la gestión de personas, en el ámbito laboral, no es un reclamo de género, nunca lo fue y no debe plantearse desde ese punto de vista.

No es coherente que quien reclama que se le pague igual que a los hombres, en base al supuesto principio de equidad de  género, pida también extensión de la licencia maternal, días para la realización de exámenes ginecológicos, etc. y flexibilidad horaria para ocuparse de los hijos,  destacando la diferencia existente entre los géneros.

No es coherente  que quien reivindica la igualdad de género, solicite una pena diferencial entre el homicidio y el femicidio, que plantee un derecho diferencial (progenitor-progenitora) ante la decisión de un aborto o el trato diferencial en el servicio público de transporte.

No somos iguales,  dejemos de plantear como mujeres, una posición que resulta indefendible por el simple hecho que no estamos dispuestas a ceder las oportunidades de beneficio por las mal planteadas reivindicaciones de género.

No somos iguales, y deberíamos plantear nuestras reivindicaciones respecto a las oportunidades laborales, legales, políticas  y sociales desde la desigualdad de género en lo que concierne a beneficios especiales, y desde la igualdad de tareas y tiempo de desempeño en lo que requiere a compensaciones.

El patriarcado (traducido “machismo”) en las sociedades latinoamericanas no es más que una condición antropológica como primates evolucionados que somos. La supremacía física del macho en casi todas las especies animales,  le hace el conductor y protector de la manada. Si bien hay unas pocas sociedades reconocidas como “matriarcales” (los Mosuo en China, Los Minangkabov en Sumatra, los Akan en Ghana, los Bribri en Costa Rica y los Gara en India, las mismas se originaron en forma accidental  por falta de hombres en la línea sucesoria y de allí el poder y la propiedad se comienza a transmitir por línea femenina en la mayoría de los casos, sin embargo, las funciones de los hombres en las mismas sigue las premisas de provisión y protección.

No hay nada que me enorgullezca más como mujer que las diferenciación funcional de género que hacen especial mi existencia y diario vivir como progenitora y cuidadora de mi familia, como proveedora y como creadora así como también las diferencias físicas que me permiten atraer, seducir y amar al hombre en ese juego maravilloso que constituye un pequeño eslabón de la cadena de vida y el infinito universo.

Y sí, es verdad, el 8 de marzo de 1857, en Nueva York, trabajadoras de la industria textil hacen la primer huelga para reducir las 12 horas diarias de trabajo y exigir un salario acorde al que percibían los hombres por igual tarea (60% más). Fatalmente el mismo día pero en 1908, 40.000 mujeres realizan una huelga con ocupación en diferentes fábricas, reclamando igualdad de paga y denunciando la explotación infantil. Se estilaba sellar puertas y ventanas por parte de los industriales para evitar robo de mercadería y en la Cotton Textil Factory, en Washington Square estalla un incendio que se cobra la vida de 120 luchadoras.

Desde  1911, el 8 de Marzo se celebra el día de la Mujer trabajadora y a partir de 1975, las Naciones Unidas establece dicha fecha como El día de la Mujer.

Aquí en Uruguay las mujeres han ido ganando terreno en los diferentes ámbitos y queda mucho por hacer respecto al logro de igualdad de oportunidades reales. Ni aquellas mujeres lucharon por la equidad de género ni ninguna mujer hoy en día puede exigir una condición que no es naturalmente posible porque implica perder la esencia de su valía.

Todos los días somos mujeres, correcto.

Todos los días merecemos ser reconocidas en nuestra valía, correcto.

Simplemente, un día como hoy nos permite compartir y recibir mensajes hermosos que hablan de todas las cualidades, fortalezas y debilidades y otros tantos chistes que despiertan sonrisas cómplices, y por qué no, algún obsequio simbólico y no tanto que nos permite reconocer la estima que despierta nuestra condición en quienes nos aman y con suerte también amamos, así que aprendamos a recibir, con naturalidad y alegría y a no generar conceptos que no son posibles sostener, como la equidad de género.

Hagamos valer nuestro género en su totalidad sin pretender nada más que lo que es justo,  vayamos, sin descanso, por las oportunidades que nos corresponden desde nuestro propio lugar y por nuestras propias cualidades, no por la comparación en más o en menos respecto a la de ellos.

¿“Y cuando es el día de los hombres”?… suelen preguntar ellos…. Creo que deberían tenerlo, y también que si no ha sido así es porque no lo han querido ya que El Día “de todo y cualquier cosa” existe….

Un aplauso y mi reconocimiento a la mujeres que luchan por la equidad de oportunidades desde el reconocimiento y la valoración de su género, desde 1908 a hoy.

Muy feliz día para todas!.

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¿Eres Empresario? ¿Directivo? ¡Invierte en la alegría de tus colaboradores!

El sábado pasado, salimos a cenar con unos ex compañeros de trabajo.

Hace una década y media coincidimos en un proyecto de gran magnitud en un momento muy crítico de la economía del país. Fueron cinco años de compartir experiencias retadoras en una organización innovadora del sector informático obteniendo  resultados magníficos. Frente a un cambio del mercado  la empresa toma la decisión estratégica de cesar su actividad aún con rentabilidad. En al 2007, cuando  en este país todavía no se hablaba de outplacement,  se realizó exitosamente para un 80 % de los integrantes de la empresa.

Unos tres años más tarde, con motivo de la boda de unos de ellos, algunos de nosotros volvimos a reunirnos, y desde entonces, lo hacemos 2 o 3 veces al año, integrando al grupo las parejas.

Decidimos ir a cenar a un lugar que abrió recientemente con buenas recomendaciones en cuanto a su oferta gastronómica y sobre todo en un entorno muy agradable de la costa de Montevideo. Haciéndole el gusto a una futura inminente mamá que deseaba comer parrillada, pedimos unos braseros (plato que incluye toda clase de achuras y carnes y se sirve en una fuente parrilla  de metal con doble fondo donde se ponen brasas para mantener las piezas calientes) y unas papas fritas para acompañar.

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Desde el primer momento me llamó la atención la alegría y el evidente compañerismo que existía entre mozas y mozos, así como entre ellos y quienes se encontraban detrás del mostrador. Contrariamente a lo que usualmente estamos acostumbrados colaboraban entre sí para atender rápidamente a los comensales de cualquier mesa. Las  expresiones verbales y gestuales en todos y cada uno de los nueve o diez mozos que podía observar denotaban el gusto por lo que hacían y como lo hacían.

Mientras comíamos y conversábamos, podía ver como corrían a dejar la comanda, entre dos o tres retiraban los platos a servir y los presentaban a los comensales y otro se acercaba a servir las bebidas y se miraban entre ellos con beneplácito por haber cumplido y volvían a retirar los platos de otra mesa que quedaba libre mientras un compañero la limpiaba y disponía los individuales, y… entre corrida y salto de una lado para el otro, la sonrisa y guiñada al compañero o compañera.

Es un local muy grande y estaba completo, por lo que el ritmo de trabajo era álgido, de todos modos ellos parecían bailar entre las mesas, compartían el jolgorio de una mesa donde se realizaba una despedida de soltera con chicas disfrazadas, colaborando para tomar las fotos y aplaudiendo las ocurrencias y bromas del grupo, otros, festejaban un cumpleaños de otra mesa cantando y aplaudiendo el soplo de las velitas…

Nuestra cena no fue perfecta. Por un tema de salud de una de nuestras amigas, solicitamos que las papas fritas se hicieran de forma especial. Los braseros llegaron con bastante anticipación y ya terminando de comer las carnes las papas aún no habían llegado, por lo cual las cancelamos. A pesar del tropiezo, la sensación de buen servicio fue general. Quizás, si el clima del lugar no hubiera sido el que describo, nuestra opinión respecto al mismo y el encuentro hubiera sido negativa, sin embargo, absolutamente nadie recordó el inconveniente durante el resto de la noche y por el contrario, se comentó lo bien que nos atendieron y la intención de regresar en otra oportunidad.

Al salir, como siempre, nos costó despedirnos. A pesar de una leve llovizna, estuvimos más de media hora charlando en la puerta del local aprovechando la fresca brisa nocturna en una muy cálida noche de verano, recordando más anécdotas y respondiendo preguntas de las parejas de algunos de nosotros respecto a los diferentes sucesos comentados.

El tenor general de los mismos eran las diferentes acciones y reacciones, a veces felices, y otras no tanto, ante situaciones críticas vividas en común durante nuestro desempeño en aquella empresa que nos brindó realmente una experiencia invalorable de alta exigencia y desempeño pero también de claros resultados extraordinarios. La dirección de la empresa siempre reconoció cada logro por pequeño que fuera,  hizo partícipe a cada área de los beneficios obtenidos y fomentó permanentemente la iniciativa y el esfuerzo de todos y cada uno de los colaboradores.

Al ser una empresa innovadora y con fuerte asunción del riesgo, debimos responder a situaciones complejas y críticas que enfrentamos con las herramientas que traíamos de nuestras respectivas formaciones y experiencias en rubros absolutamente diferentes al que estábamos, y muchas veces, forzar nuestra creatividad generando soluciones que parecían rayar en lo inaudito.

Finalmente uno de nosotros comentó entre carcajadas, “Todo resultaba finalmente  bien por el equipo que logramos conformar”. Efectivamente era un equipo donde la confianza primaba por sobre cualquier valoración de situación particular, donde se consideraba al otro desde su posición y responsabilidad, apoyando y colaborando para que cumpliera los objetivos. Se promovía el relacionamiento interpersonal con instancias de recreación tanto dentro como fuera de la empresa, en las que incluso participaba la dirección. El compromiso con el proyecto de la organización era absoluto.

No todo era color de rosa. Se vivieron infinitas situaciones de confrontación en momentos de alta exigencia o al surgir imponderables en la planificación de los procesos, pero la relación lograda permitía que el foco se pusiera exclusivamente en el proceso y no en las personas. Resuelta la situación, invariablemente se retomaba el rumbo en equipo, promoviendo las mejoras o cambios que fueran necesarios para evitar que se reiterara la situación. El liderazgo de cada área se diluía en un equipo de líderes que trabajaban en conjunto.

Fue una experiencia donde todos aprendimos mucho, no solo de productos y procesos de nuestra área y de las otras áreas de la empresa, sino de gestión de emociones, sobre las personas y sobre nosotros mismos.

La relación de amistad de un grupo tan heterogéneo en sexo, formación y  edades, como el nuestro, se basa en el profundo conocimiento de las personas y sus acciones y reacciones en todas las situaciones posibles, desde la alegría al enojo, desde la expectativa a la desesperación así como del reconocimiento de sus cualidades y habilidades personales y profesionales demostradas en el logro de objetivos tanto comunes como personales.

Una organización  es  un grupo de personas haciendo algo con un objetivo común, basta con que cada uno haga bien lo que deba hacer para lograr dicho objetivo. El resultado es el producto mecánico de varias acciones individuales.

Una empresa, en cambio es un conjunto de personas haciendo bien lo que saben y deben hacer y colaborando para que los demás también logren sus resultados. Es un equipo. Las emociones se involucran en los objetivos. El objetivo individual se diluye en el objetivo común y la solidaridad es la variable relevante y base del compromiso organizacional. Es un equipo involucrado y  generoso que pone todo de sí no solo para lograr las metas sino para permitir que todos y cada uno de los integrantes logren sus propios logros además del logro común.

La máxima expresión del buen funcionamiento de un equipo es la alegría de sus integrantes.

Los resultados son claramente percibidos por el cliente externo, como en la cena del sábado pasado, generando una buena marca empleadora. Estoy segura que ninguno de los chicos que trabajaban el sábado desearía  dejar su puesto. Uno verdaderamente siente que le gustaría trabajar en dicho lugar y ser parte de ese equipo, y si conocemos a alguien que esté buscando empleo, naturalmente sugeriríamos que presentara su postulación a dicha empresa

Por otro lado, las experiencias compartidas por un verdadero equipo, tanto las positivas como negativas, originan emociones en sus integrantes que enriquecen los vínculos personales. Se conoce lo mejor y lo peor de cada uno de manera que se valora especialmente el apoyo oportuno para superar los obstáculos. Así se generó la sincera relación que nos une con estos queridos amigos.

Si bien hoy no compartimos procesos y objetivos de desempeño laboral, existe una comunión y confianza que nos permite apoyarnos en el otro, si es necesario, para el logro de objetivos profesionales y personales. Compartimos la alegría de nuestros éxitos y nos acompañamos en los traspiés sabiendo que tenemos todas esas manos confiables tendidas para sostenernos e impulsarnos, ahora, como equipo de la vida.

Así que, si tienes una empresa o tienes un equipo a cargo,  no importa su tamaño ni su rubro, invierte en la alegría  de tus colaboradores. Motívalos y empodéralos para permitirles crecer como personas y como equipo y verás que no solo irán más allá de los resultados esperados, sino que lograrás sin el más mínimo costo material, una excelente marca empleadora.

 “Tienes que ser consciente de lo que están haciendo los otros, aplaudir sus esfuerzos, reconocer sus éxitos, y animarlos en sus metas. Cuando todo el mundo se ayuda, todo el mundo gana.” – Jim Stovall

Alimentado al enemigo con el que duermes. Las 5 actitudes que promueves si omites la compensación emocional de tus empleados

Hace unos días nos reunimos varios amigos a festejar el comienzo de este nuevo año. Solemos hacerlos dos o tres veces al año y por la imposibilidad de coordinar compromisos asumidos, la despedida de año se transformó en la bienvenida del presente

Luego de los acostumbrados intercambios de novedades sobre nuestras familias y recuerdos de anécdotas comunes, pasamos al tema laboral. Una de mis amigas, recientemente desocupada hizo la solicitud de… ya saben… “ Che, cualquier cosa que sepan…lo que sea… se me termina el seguro y necesito trabajar,…¡Además me estoy volviendo loca de estar en casa sin hacer nada!”

De inmediato, uno de nuestros amigos, profesional de carrera, le comenta…”Mira, allá (refiriéndose a la empresa donde se desempeña hace más de 10 años) están buscando personas  para varios puestos, pero recomendarte sería como mandarte a la horca, ¡Te arruino la vida!”… Los sueldos están bien, pero no tienes vida, te esclavizas, olvídate de tu esposo y los chicos, de disfrutar los fines de semana…” Y siguió con una larga lista de condiciones realmente negativas que no eran compensadas, sin duda, por un buen sueldo.

Lo primero que pensé es en “el” o “la” colega que estaba a cargo de cubrir las vacantes.

Cuando hablamos de reclutamiento, una de las variables más importantes a la hora de convocar es la reputación de la empresa para la cual se realiza el llamado, su marca empleadora.

A pesar de los kilómetros y kilómetros de escritura al respecto, horas y horas de disertación de referentes de gestión humana, muchas empresas minimizan su valor, centrando su objetivo en obtener la máxima productividad a partir de la ecuación lineal trabajo (tiempo de desempeño) / salario (compensación económica por tiempo de desempeño). Si esta es justa, no hay más que hablar.

Personalmente escucho decir a los directivos de algunas empresas frases como ¿Dónde van a trabajar que les paguen lo que nosotros? o ¡Por lo que gana debería trabajar el doble! Y aún otras frases célebres como… “Nosotros no podemos hacernos cargo de sus problemas…”, hablando de casos de inasistencia por enfermedad de familiares directos, o cambios de carácter o baja productividad originados en  problemas legales o económico-financieros inesperados, separación de pareja, etc.…. “Nuestros abuelos le dedicaban con orgullo su vida a una empresa y eran felices!.. Ahora exigen y exigen…!“

La realidad es que basando la relación laboral en un simple intercambio de valor, se deja de obtener el principal motor de toda organización, el compromiso. El compromiso supone un valor agregado indispensable, intangible, que redunda en beneficios tanto al interior como al exterior de la empresa. El compromiso pone en segundo plano la ecuación básica y elemental de trabajo/salario.

Nancy Puzio de Grace Place to Work en su artículo de Abril del año pasado resalta que “Cuando un colaborador forma parte de una organización en la cual cree y confía, se involucra no solo a nivel profesional, sino también a nivel personal. Esto lo lleva a interiorizarse con la misión de la organización e identificase con sus objetivos a partir de una implícita transformación en su manera de concebirla; ya no solo como un empleo sino como parte de su identidad, de su propia imagen privada y pública.”

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En una situación de “compensación neta de valor” sin  consideraciones emocionales, podemos esperar del colaborador las siguientes actitudes:

1.- Estará al pendiente de cualquier oportunidad laboral que se le presente, aun sacrificando salario por otros beneficios. Y estos son innumerables, por ejemplo: flexibilidad horaria, capacitación, cobertura de otras necesidades (seguros de salud, de riesgos o educación para la familia), y crecimiento profesional reconocimiento interno,  promoción, compensación y premios con propuestas de uso de tiempo libre, viajes, estadías, espacio para la distención o ejercicio, etc.

2.- La productividad irá reduciéndose a medida que pasa el tiempo y se reduce la motivación tanto para comenzar como para permanecer en proyectos de mediano y largo plazo.

3.- Será un crítico permanente de los procesos y políticas de la empresa, transformándose en un activo promotor del mal clima laboral en la organización.

4.- Se erigirá en detractor de la empresa no solo ante el cliente interno, sino el externo, dejando claro que sus limitaciones para la excelencia de su desempeño se encuentran en las propias condiciones de desempeño impuestas por la organización.

5.- Dado que lo único que la empresa le ofrece es el salario, intentará permanentemente que el mismo se ajuste a cada esfuerzo extraordinario que se le solicite o debe realizar, generando una constante demanda y presión en los mandos medios y la dirección.

En resumen, este colaborador estará “afuera” aunque esté dentro, y promocionará las oportunidades externas desde la propia crítica interna.

Las organizaciones que no atiendan a la compensación emocional de sus colaboradores están promoviendo su propio proceso de degradación interna, proceso lento pero seguro, y sus consecuencias serán a largo plazo sino permanentes.

La mala reputación de una empresa no se recupera de la noche a la mañana por un simple cambio de políticas, menos aún hoy que las opiniones viajan a velocidad de la luz y se replican a través de las redes sociales. Suelo navegar por varias bolsas de trabajo en diferentes redes y más de una vez he encontrado que ante la publicación de un aviso para selección de personal, aparecen comentarios de personas que advierten a los posibles postulantes, relatando su mala experiencia en dicho lugar.

A menudo vemos como amigos o conocidos hacen públicas en Facebook o Twitter sus quejas respecto a la organización donde trabajaron y hasta ha habido casos famosos donde las personas han llegado a perder su fuente laboral por hacer públicas sus críticas a la organización donde se estaban desempeñando en el mismo momento.

Quienes realizamos entrevistas de selección de personal, generalmente preguntamos los motivos por los que una persona desea cambiar de organización o dejó la anterior y la mayoría de las veces, refieren a la falta de consideración de aspectos humanos. Aun cuando consideramos que no es un buen antecedente el que planteen sus quejas respecto a la empresa anterior en la entrevista laboral, la información nos llega y genera opinión respecto de los hechos y políticas de otra empresa.

Si no se pone el énfasis en la satisfacción integral  de las personas que tienen en su organización, ni la antigüedad en plaza, ni la inversión, ni la calidad del producto, ni la disponibilidad generará el retorno esperado, por el contrario, las pérdidas serán proporcionales a la falta de consideración del factor humano en toda su dimensión.

Hoy en día la marca empleadora de una empresa tiene un valor tanto o más importante que la de su producto o servicio, les invito a pensar en los colaboradores como socios estratégicos de la organización.

“Es mejor tener una persona trabajando contigo que tres personas trabajando para ti.”

Dwight D. Eisenhower.

De razones, vida y colores…

He decidido reencontrarme con mis lectores del blog, mis compañeros de ruta de twitter y mis colegas de Linkedin, estos espacios  a veces tan demandantes pero siempre generosos.

Se preguntarán porque los he dejado. ¿No cumplen con mis objetivos y expectativas? ¿Me he sentido incómoda?  ¿Fue por falta de interés?

No. Este año he priorizado otros espacios de mi vida, algunos por la fuerza, otros por necesidad y hasta por simple y llana comodidad, pero aquí estoy, con vuestro permiso… finalizando el año y con el firme propósito de comenzar uno tan bueno como el pasado, y si es posible, mejor aún. !

Imagino que quienes mantuvieron contacto durante este periodo de ausencia  pensarán… ¿Qué le pasa a esta mujer? ¡Está muy loca! ¡Con el año que ha tenido!!! ¿¡Quiere otro igual!?

Hace unos días, una persona cercana a quien le ha tocado vivir  un año muy difícil en lo personal me decía ¡Estoy deseando se termine este año de “@#*€¬#”! e hizo un breve resumen de los graves momentos vividos y muchos de los cuales fui testigo.

Le dije que estaba equivocado, que en realidad había tenido un gran año. ¡Deberían haber visto su cara!

 A continuación le mostré cómo todo lo que relataba y que definitivamente era grave para cualquiera, lo estaba viendo con los “lentes oscuros”, los que uno usa para que no “te moleste el sol”, para que  “no encandile tus ojos”. No podemos modificar o evitar muchas de las situaciones que nos toca vivir pero nuestra percepción y lo que sentimos al respecto en cada instancia que vivimos depende de cómo la miremos, de la perspectiva con que asumimos cada experiencia.

Yo también puedo ponerme esos lentes para analizar mi año, pero elegí no hacerlo. Elegí ser consciente de cuán feliz soy. O sea… dejar que el sol se cuele por donde pueda…

El primer día de Enero mi hija mayor aparentemente había perdido un embarazo “milagro”.

Luego de varios años de intentarlo se determinó, técnicamente, que no tenía probabilidades de concebir naturalmente. El 20 de diciembre constató que la vida le había dado una bofetada a la ciencia. Viajó para pasar Año Nuevo con la familia del esposo y dar la buena nueva. Estaba a muchos kilómetros de distancia de cualquier centro asistencial que pudiera ayudarla apropiadamente y tampoco se logró un rápido traslado a la capital.

Llegó a Montevideo casi 24 horas después y con el diagnóstico médico de aborto espontáneo, pero…  monitoreo mediante…  allí seguía, muy agarradito, resistiendo, el “milagro”. Durante los restantes 8 meses de gestación tuvo otras dos amenazas de aborto y  dos amenazas de parto prematuro. A quietud absoluta de la mami y con la colaboración de familia y amigos durante ese tiempo, pero sobretodo, con esa fuerza inconmensurable y sus ganas de luchar por la vida, el 19 de Agosto llegó a nuestra vida la bella y fuerte Clarita.

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Fueron los primeros nueve meses del año en que tuvimos muchas alegrías. Cada vez que el monitoreo nos mostraba que allí estaba, que seguía peleando, nos mostraba su carita y sus manitos movedizas, la felicidad nos abarcaba en toda su inmensidad. Lloramos y reímos pero lágrimas y risas de alegría. Cada día que pasó, durante los nueve meses, fue una pequeña gran victoria. Y el broche de la aventura nos mira con estos ojazos…  Esos ojos que dicen tanto a pesar de sus 3 meses… ¿verdad?

A mediados de año, y a medio camino de nuestra aventura con Clarita, aparece una tumoración en una de mis mamas. Comencé un largo periplo de estudios y hasta una pequeña cirugía y estuve completamente sola.

 ¿Porque sola?, porque mi familia ya tenía suficiente intranquilidad, y porque a pesar de la incertidumbre médica yo tenía la certeza, muy en mi interior, que no era lo peor, que sería un simple incidente como finalmente resultó…  y otros tantos porqué… como el tener una amiga muy querida que está peleando contra el cáncer de mama desde hace más un año y mis otras amigas estaban abocadas a ella, …  porque la amiga de una de mis hijas (la mamá de Clarita) falleció el año pasado con ese diagnóstico y en solo unos meses, lo que la afectó muchísimo, … porque mi mamá está muy mayor,… porque… simplemente, decidí que no sería algo importante y no valía la pena la angustia de nadie durante el proceso de incertidumbre. Si me equivocaba, ya habría tiempo de rodearse de todo el amor que pudiera necesitar.

Y estoy feliz de no haberme equivocado, de no haber preocupado a nadie. Este suceso me dio la oportunidad de sacudir mi mente y mi alma. La vida me sacó, ahora sí y definitivamente,  de mi zona de confort… ¿Zona de confort luego de lo que vengo contando?  Exacto,  siempre tratamos de dejar un pie o un dedito aunque más no sea en nuestra zona de confort.

El sentir tan alto nivel de miedo, angustia, incertidumbre y rebeldía me remitió a focalizarme en las cosas importantes de la vida, valorar todo lo bueno que tengo en ella, sobre todo, disfrutar de los afectos, provocar encuentros y  reencuentros y vivir cada día al máximo. Y en esta ocasión felizmente no fue por una razón infortunada e irremediable. Así que tengo algo más para agradecerle a este año.

A los quince días de nacer Clarita (como verán ella es el punto de referencia de todo mi año) a mi hermano menor, le diagnosticaron meningitis. Estaba trabajando cuando me llama mi madre para avisarme que lo habían internado y el porqué.

Él es una ser muy especial para mí. Por su edad podría ser mi hijo pero tiene una madurez y sensibilidad tal  que  en los últimos años se ha convertido en uno de mis  puntos de apoyo y contención.  Otra vez el miedo y la incertidumbre, por él y también por su hijita y su esposa, por mi mamá, por… todo y por todos. Fueron, nuevamente, 72 horas  de angustia, temor y muchas lágrimas contenidas hasta que finalmente se diagnosticó como meningitis viral, y me sentí nuevamente bendecida por esta vida. Solo había que esperar la mejor evolución y las menores consecuencias posibles.  Y así fue, otro importante  incidente sin consecuencias negativas. Luego de varios controles en el tiempo está perfectamente bien y sin secuelas.  Otra alegría que este año deparó para mí y quienes amo.

Estas son algunas de las cosas que he decidido mirar sin lentes de sol, para ver la luz en ellas, pero hay otras muchas, más pequeñas para mí y quizás enormes para cualquier otro, pero dejaré de hablar de cosas que precisan de la elección del color de los cristales con que observamos para comentar algunas que directamente pueden verse con cualquiera de ellos y brillar por si mismas

Este año decidí conocer la Facilitación facilitadorescomo técnica o herramienta de gestión de talento, y así seguir aprendiendo y creciendo en competencias que hacen a mi profesión y desempeño. Además de haberme fascinado su potencial me permitió conocer un montón  de personas hermosas, generosas, inteligentes y creativas. Con parte de ellos y una vez terminado el curso, nos propusimos un espacio para compartir y debatir experiencias al respecto, surgiendo así el Foro de Facilitadores del Uruguay. Desde el mismo organizamos un primer evento abierto el pasado 6 de Diciembre, proyecto que fue no solo una gran experiencia para todos, sino todo un éxito.

La salud física y mental de mi madre que, con sus 81 años, aún ejerce la docencia en forma particular,  y su increíble capacidad de adaptación y resiliencia que nos permite ocuparnos sin preocuparnos y que me llama cada noche para mantenerse al tanto de nosotros, y mantenerme al tanto de los otros.

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La salud, el trabajo y el amor de mis hijas, mi yerno y mis nietos, plenos, atravesando sus entrelazados caminos con ojos de ilusión, espíritu combativo y una honestidad y humanidad digna del más intransigente de los jueces y toda mi libertad de compartir y disfrutar con  ellos mis tiempos. Así como la salud y el bienestar de hermanos, cuñadas, cuñados y sobrinos. La bendición de ser parte de un gran clan de afectos.

Mis amigas de siempre, las que veo a menudo y las que hace meses que no, que están incondicionalmente con sus risas, ocurrencias, chismes chicas-santa2y chistes  y también sus preocupaciones y penas, miedos y angustias, con quienes compartimos todo lo que queremos compartir y de quienes recibo todo lo que quieran dar, a veces más de lo que soy capaz de esperar. Esas amigas “de fierro” como decimos por aquí,  con las que se cuenta aun cuando uno “no cuente”… Este año en particular me las ha cuidado a pesar de que mis “aventuras” no me hayan permitido ofrecerles especial atención, sobre todo a las que más la necesitaban. Pues allí están siempre mis “Chicas Santa” que son una parte mía desde mi infancia

Y como ellas, otros tantos afectos entrañables con quienes nos hemos elegido en diferentes cruces de los trayectos de nuestras  vidas para seguir recorriéndola juntos.

Por último, y no porque aquí terminen mis bendiciones de este año sino porque aquí quiero terminar este post ya que no quiero aburrirlos nada más volver… mi trabajo.

Siendo un momento económico y social complejo para mi pequeño país, tener trabajo y que el mismo me permita desempeñarme en lo que me gusta hacer, así como el que con sus exigencias muchas veces me obligue a crecer y ser cada vez más mejor persona, más competente y eficiente y, por si fuera poco,  me permita cubrir mis necesidades básicas sin sobresaltos, es una maravilla.

Ahora seguramente comprenden aquello de mis prioridades y el porqué de mi abandono con que comenzaba este post. Como han visto, sí, he tenido un año maravilloso y seguramente el próximo me depare tantas satisfacciones como este.

De este modo y ya de regreso, quisiera pedirles que se contesten sinceramente la siguiente pregunta. ¿Qué color de cristales tienen  puestos para realizar el balance de este último año?

Seguramente, la mayoría de ustedes descubra que en realidad ha tenido un año mucho mejor que el que creía.

 

“Tu manera de ver la vida es la mejor manera de cuidar de ti mismo. Tu perspectiva es lo que te hunde o te levanta. Y la actitud es algo que podemos elegir” –Spencer Johnson 

Facilita…Qué?

No me dejo de sorprender y no me canso de curiosear y aprender, así que hace un mes comencé unos talleres que me permitirán ser más eficiente en la gestión de personas, y que tiene entre otros objetivos el desarrollo de talento y la optimización en el funcionamiento de equipos de trabajo, el curso de Facilitador.

Curiosamente, no me ha sido fácil explicarles a quienes me preguntan, y no son “del palo” como decimos aquí a quienes no comparten intereses comunes, de que se trata el curso que realizo, más allá que tampoco a quienes “son del palo” les es muy familiar el rol del facilitador.

Hace unos días, compartí un video muy sencillo, que hizo que muchas personas se interesaran en el tema y que vuelvo a compartir al final de este post.

Para la siempre accesible Wikipedia, un facilitador es la persona que ayuda a un grupo a entender los objetivos comunes y contribuye a crear un plan para alcanzarlos sin tomar partido, utilizando herramientas que permitan al grupo alcanzar un consenso en los desacuerdos preexistentes o que surjan en el transcurso del mismo.

El término como tal parece surgir en el 2000 y autores de la década posterior proponen estas definiciones.

Michael Doyle – El facilitador es un individuo que permite a grupos y organizaciones trabajar de forma más efectiva; a colaborar y lograr sinergia. Un facilitador es imparcial, no toma partido y abogando por uno u otro punto de vista en la reunión, con una metodología justa, abierta e incluyente, puede alcanzar las metas de grupo.

Sam Kaner – El trabajo del facilitador es apoyar los mejores pensamientos y prácticas en todos los participantes de un grupo. Para lograrlo, el facilitador promueve la máxima participación, el entendimiento mutuo y cultiva las responsabilidades compartidas. Incitando a todos a lograr sus más logrados pensamientos, permite a los miembros de un grupo buscar soluciones inclusivas y a construir acuerdos sustentables.

Martin Carnap establece que Los objetivos de la facilitación consisten en lograr que el diálogo entre personas y grupos sea eficiente, eficaz, significativo, productivo, integrador, formativo, motivante, creativo y placentero… Los facilitadores orientan a acuerdos y decisiones consensuadas hacia acciones necesarias, respetándose e incluyendo en el proceso todos los puntos de vista, inclusive el apoyo especializado cuando se requiere.

Dados los diversos ámbitos en el que se desarrollan actividades de grupo (educativo,  organizacional, etc.) tanto con objetivos a corto como a largo plazo, los facilitadores desarrollan herramientas y habilidades específicas de aplicación a los mismos.

Una de las habilidades más importantes de un facilitador es la observación y su acción más crítica es la de saber guiar. Nunca es el protagonista, simplemente acompaña brindando las formas adecuadas para que el equipo y las personas logren el mejor resultado. Las personas van descubriendo y desarrollando sus fortalezas y reconociendo y gestionando sus debilidades sin que haya más mérito en el facilitador que el dirigir la atención y proponer la acción.

A la hora de gestionar reuniones hará uso de las mejores prácticas o sea, de conjunto coherente de acciones que han rendido buen o excelente servicio en un determinado contexto, asumiendo que en contextos similares arrojen resultados similares

Debe saber gestionar el tiempo y respetar una agenda previamente pactada así como también elaborar un registro de los temas tratados y los posibles acuerdos alcanzados.

Propondrá dinámicas de grupo para poder gestionar el comportamiento grupal así como el de cada uno de los participantes. Estas permiten, en un ámbito descontracturado (de diversión o gamificación), estimular la emotividad, la creatividad e incentivar la interrelación o dinámica entre los diferentes integrantes del equipo.

Adicionalmente, el facilitador debe contar con habilidades para manejar discusiones estructuradas así como informales, gestionar los debates para que transcurran en los términos pactados por el grupo, animar a la participación a personas reticentes a hacerlo y gestionar situaciones o personas conflictivas.  Cuando no es sencillo un consenso, debe saber intervenir planteando dinámicas que evidencien las diferencias dentro del equipo estableciendo pautas que permita resolverla.

Es importante que el facilitador tenga un conocimiento suficiente del contexto en que se desarrolla el equipo, los temas que le son propios y las características fundamentales de personalidad y actitud de los participantes en el mismo para poder actuar animando el debate interno en lugar de frustrarlo. De aquí la importancia de la observación y del saber hacer las preguntas adecuadas a las personas adecuadas y en el momento adecuado.

Hasta aquí lo que en este primer mes me han permitido conocer sobre el rol de facilitador la Dra. Lucía Corradi y el Ing. Carlos Moreno quienes con gran generosidad nos guían y acompañan en una aventura experiencial, a quienes agradezco la oportunidad de poder incorporar una nueva habilidad vivencial y de la que dentro de unos pocos meses más espero saber explicar y aplicar de manera solvente.

Espero disfruten des este video que de forma menos curricular y teórica permite acercarse al concepto práctico en solo cuatro minutos

Muy buen fin de semana!

 

Si trabajas en gestión de personas, debes ser un buen Chef!

Nada como un buen guiso!

Guiso, cocido, puchero, escaldado, o como le llames allí donde vives, bueno, que no hay como el de casa, ese sabor que nos reconforta  en tantas  noches frías de invierno.

Los componentes de esa comida de olla, dependerá de la costumbre y de los ingredientes con que se encuentra en cada sitio, y sobre todo de la disponibilidad del cocinero. Siempre es una mezcla caprichosa de carnes y legumbres, verduras y especias, que durante largo tiempo se cuece a fuego lento hasta que por arte de magia se transforma en algo incomparable.

No importa si tiene todos los ingredientes específicos de la receta, si no hay maíz tendrá arroz, si no hay chorizo le pondremos más carne de cerdo o solo carne roja, si los garbanzos están caros le pondremos porotos blancos o unas lentejas, pero lo que sí es seguro, que al entrar a casa y oler el perfume, nos sentaremos a la mesa con una felicidad muy difícil de explicar. Sea como sea, un buen guiso huele a familia, a amor y a cuidado, sabe a recompensa por la jornada cumplida.

GUISO1

No crean que cambié la temática de mi blog por una gourmet, que ya me encantaría, pues me encanta la cocina! Sólo Síganme un rato más, por favor.

Quienes disfrutamos de la gastronomía, leemos  cientos de libros, artículos y blogs con excelentes recetas  realizadas por  grandes referentes de las diferentes cocinas del mundo. De pronto te llama la atención alguna en particular  y de inmediato piensas en sorprender a la familia o amigos. El caso es que sales de compras y no encuentras uno o dos ingredientes, ya porque no se ofrecen en el mercado, ya porque nadie sabe de qué se trata (me ha pasado con el “crémor tártaro”, un ingrediente de repostería muy común en las recetas del libro de cocina del  Crandon de hace unos 40 años), o ya porque el ingrediente tiene un precio que no es razonable pagar dentro del presupuesto que tienes para ello.

A quien realmente le guste cocinar y haya entendido cabalmente de que va el plato, no dejará de hacerlo a menos que lo que no encuentre sea el ingrediente principal o estrella, todo lo demás puede sustituirse haciendo del plato una versión del original. Un cocinero que se precie de tal, sabrá encontrar la forma de lograr la combinación adecuada de sabores y texturas, es más, este es el origen de muchos nuevos y exitosos platos en gastronomía. La modificación de un plan original por falta de recursos o el error involuntario en el uso de los mismos, muchas veces han resultado en un éxito sorprendente.

Cada vez que se entrevista a un gran Chef respecto a cuál entiende que es el factor de éxito de su plato estrella, encontramos invariablemente dos factores: algún descubrimiento fortuito ( azar) o una emergencia que implicó variar  un plato original y el amor a lo que hace.

De igual modo pasa en el fascinante mundo de la Gestión de Personas en las organizaciones, aún hoy llamadas en mucha de ellas, Recursos Humanos.

Gracias a la tecnología y la posibilidad de compartir nuestros conocimientos y experiencias con referentes, profesionales y directivos de todo el mundo que, con gran generosidad, exponen casos de éxito así como también diversos factores a tener en cuenta en la aplicación de estrategias y políticas de gestión, disponemos leemos y analizamos a diario cientos de modelos y “recetas” exitosas en lo que refiere a atracción, desarrollo y retención de talento y otros tantos artículos sobre marca personal y empresaria y los más variados temas que hacen a nuestro interés técnico y profesional.

 Solemos compartir y debatir de forma entusiasta con nuestro entorno más cercano, colegas, directivos de la empresa, mandos medios y hasta con nuestra familia  o amistades, esos grandes casos de éxito o las “recetas” que nos han parecido más impactantes y de pronto nos encontramos con los infaltables y a veces bastantes razonables… peros, esas variables que cuestionan su viabilidad práctica, y las posibilidad de implementación del tal modelo de gestión se desliza palabra a palabra en … “pero aquí (en esta empresa, en esta ciudad, en este rubro, en este país. etc.) … eso es imposible”.

GUISO MARTILLO

Los objetivos de cambio o innovación pueden plantearse por etapas, pueden moldearse a nuestro antojo y necesidad, los caminos para llegar a ellos pueden ser infinitos, los tiempos de un objetivo que difiere del modelo original estarán signados por la dinámica del método más natural de aprendizaje, el de “ensayo y error”, lo que si no podemos, ni debemos, es rendirnos ante la dificultad o complejidad de aplicación de un modelo específico en el aquí y ahora.

El caso es que se trata de realizar el mejor plato posible con los recursos disponibles, y esto depende de la capacidad de valorar adecuadamente los mismos y crear esa combinación única que sabrá a cielo.

Necesitamos conocer adecuadamente todos los ingredientes de que disponemos y en caso de no tener todos los necesarios saber sustituirlos por aquellos que se complementen adecuadamente logrando el mejor producto posible con nuestros recursos y nuestras condicionantes.

La gestión de  personas tiene como objetivo proporcionar a nuestros colaboradores, las mejores herramientas y oportunidades para que su desempeño sea una actividad productiva (y adecuada a las objetivos e la empresa) y satisfactoria en lo personal y profesional y sobre todo para que las personas sientan que la organización a la que pertenecen es el mejor lugar donde pueden estar en ese momento.

Si hablamos de retención del talento es más complejo aún y a medida que las nuevas generaciones ingresan al mercado es prácticamente una utopía pensar que existen formas efectivas de retención. Los millenials están de paso en las organizaciones, lo que si deberíamos proponernos es que se lleven ese olor a “hogar” impregnado en sus narices”, y que se transformen en embajadores incondicionales de nuestra organización, como nos pasa cuando al comer un buen guiso, pensamos,…” como aquel de la abuela…, ninguno…!”

Así que, a ser creativos y a poner mucho amor en lo que hacemos, a seguir conociendo y compartiendo las mejores “recetas” para poder generar la siempre pujante motivación de cambio e innovación en nuestras organizaciones pensando en las limitaciones no como una sentencia de lo “imposible” sino como una oportunidad para descubrir un plato único.

“Sólo triunfa en el mundo quien se levanta y busca a las circunstancias y las crea si no las encuentra.” George Bernard Shaw

En este último día del año, admito que no puedo…

brindis 2016

En este último día del 2015, como es mi costumbre, me propongo saludar a todos y cada uno de mis amigos, colaboradores y compañeros de diferentes rutas de la vida.

Soy una más de los millones de personas que desea expresar un mensaje digno de ser sentido por todos quienes lo lean, y sin embargo, tengo presente que es muy difícil abarcar las almas y sus circunstancias de una manera única.

En mi entorno más amplio, más allá del compuesto por mi familia, amigos cercanos y compañeros de trabajo, y del que tomo conciencia sobre todo gracias a las innumerables reuniones de despedida de este año que me han permitido detenerme de la vorágine de estos días e intercambiar con las personas que uno no trata cotidianamente, hay personas que realmente están felices por lo vivido en el 2015 y hay quienes han vivido el que llaman su peor año, unos querrán que el próximo año sea tan bueno como el vivido, y más!…otros querrán, que simplemente, sea diferente.

Dentro de las primeras por ejemplo, tenemos a aquellos que han encontrado un gran amor y se sienten plenos en lo personal, aquellos que han obtenido un buen reconocimiento laboral y por lo tanto han crecido profesionalmente o han obtenido buenos réditos económicos y disfrutan de un bienestar excepcional y se siente realmente satisfechos de sus esfuerzos, y hay quienes disfrutaron de la llegada a este mundo nuevas vidas, hijos, nietos y bisnietos, o sea, la ampliación y riqueza de su mundo afectivo.

En el otro extremo, tenemos aquellos que han enfrentado rupturas de sus relaciones de pareja o han perdido irreparablemente a  seres queridos y están afectivamente destrozados, aquellos que se han quedado sin la fuente de trabajo o el mercado que justificaba la producción de su empresa y a quienes embarga la más profunda desesperación, hay quienes enfrentan en sí mismos alguna de esas enfermedades crueles que les pone al extremo de su capacidad de lucha física y mental, y aquellos que, por motivos de caprichos de la naturaleza, lo han perdido todo, como, en estas latitudes,  los afectados por las inundaciones que en estos días y más allá de pasar estas fechas en una carpa del ejército, deberán encontrar la forma de volver a crear su entorno de subsistencia.

Entre ambos extremos, y como siempre, el continuo de la vida se luce con infinitas posibilidades de satisfacción o insatisfacción de quienes la transitan, y yo pretendo,  a través de unas simples palabras, abrazar a todos con un mensaje de alegría y esperanza para el año que se inicia…

Como tantas veces me ha pasado en la vida, debo reconocer que no tengo, humanamente, los recursos necesarios para cumplir con mi objetivo.

No tengo la palabra justa para todos y cada uno de los seres que me puedan leer, ni me es posible abrazar cálidamente a cualquiera de ellos si es que dicha palabra no existe.

También, quienes me conocen personalmente son testigos, que el no contar con los recursos para lograr mis objetivos jamás me detuvo de ir en pos de ellos. Cuando entiendo que no puedo lograr algo por mí misma con los recursos que me son propios, en cualquier ámbito de la vida, pido ayuda.

¿Quién dijo entonces que no tengo recursos?

Sí los tengo, y son casi infinitos!. Tengo  una enorme red que implica a cientos y cientos de personas que están distribuidas a lo largo y ancho de este pequeño gran mundo en el que vivimos. Y es así que, he pensado en ti.

Mi objetivo es que cada persona de este mundo reciba en este día la palabra adecuada para recibir el próximo año con alegría, esperanza e ilusiones, y en caso de que no sea posible encontrar el mensaje apropiado, que reciba un sincero y afectuoso gran abrazo que la reconforte y le haga sentirse amado y acompañado.

Cada uno de nosotros tiene un entorno limitado donde podrá cumplir con el objetivo pero esos entornos se vuelven ilimitados al transferir la consigna y sumarnos en el propósito.

¿Por favor, podrías ayudarme a cumplir con el objetivo para este fin de año?

Eres muy importante para mí y no tengo idea si dejas este 2015 con una gran sonrisa o con lágrimas en tus ojos, pero yo te estoy viendo desde mi alma plena de amor, compasión e ilusión. Te sonrío y quiero que de mis ojos salten a los tuyos las chispas de la alegría con que recibo este año que se inicia y brindo con mi copa llena de burbujas de esperanza para que se cuelen en tu alma y se multipliquen estallando y salpicando a quienes te rodean.

Sé que puedo contar contigo y tengo reservado desde ya tu lugar en mi equipo. No sabes la ilusión que me hace saberte a mi lado!.

Simplemente, muchas gracias y que este Nuevo Año sea todo lo que esperas y mucho más!

 

Esperanza no es lo mismo que optimismo. No es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de cómo resulte.

Václav Havel (1936-2011) Escritor, dramaturgo y político checo.